Diario de Navarra, 27 de abril de 2014
Belén Goñi, directora general de Institución Futuro

Durante este último mes hemos estado todos muy entretenidos y expectantes, ¿habrá moción de censura? ¿Se convocarán elecciones? ¿Se llegará a algún tipo de pacto? Ya se han despejado las incógnitas y parece claro que no va a haber elecciones anticipadas. Eso les deja a todos los partidos políticos un año entero para acometer reformas, pero ¿lo harán?

El mundo ha sufrido grandes cambios en 35 años y todos, empresas, instituciones y ciudadanos han tenido que adaptarse y cambiar. ¿Todos? ¡Todos no! Existe una aldea de irreductibles “galos” que se resisten al cambio y que se maneja con las mismas leyes, costumbres y usos del pasado (un poco maqueadas) mientras todo se mueve a su alrededor. Ha quedado demostrado en las sucesivas encuestas del CIS que existe una brecha que se ha ido ensanchando poco a poco entre el ciudadano y los políticos. Por otro lado, en un reciente Eurobarómetro de la UE se preguntaba a los ciudadanos europeos si creían que votar en las elecciones locales y regionales era efectivo para influir en las decisiones políticas y un 37% de los españoles decía que no, el porcentaje más alto de la EU 27 solo superado por Eslovenia. ¿Se imaginan a una empresa que sabiendo que es mal valorada por sus clientes, no hiciera nada al respecto? ¿Cuánto duraría en el mercado?
Supongamos por un momento que en este año que queda partidos y políticos no cambian nada y todo sigue como siempre. Nos castigan con un año entero de campaña electoral; tirando del consejo de expertos escriben unos súper programas muy bien elaborados y con propuestas interesantes que pondrán en marcha cuando lleguen al Gobierno, nos arengan con continuas descalificaciones de los demás aspirantes… ¿qué pasaría? O dicho de otra manera, ¿qué herramientas tiene el ciudadano para protestar contra ello? No ir a votar o votar en blanco. No importa, porque no hay un mínimo de participación establecido por debajo del cual las elecciones no sean válidas. Dejar de pagarles el sueldo, no es posible, está usted obligado a pagar impuestos y usted no decide cómo se reparte el dinero, por lo que pueden seguir auto-decidiendo la cuantía de sus sueldos y pagándoselos… ¡No hay consecuencias! El sistema está hecho de tal manera que es posible perdurar sin cambiar nada por muy necesario que sea.
Entonces, ¿qué podemos hacer para que cambien las cosas? Yo solo veo un camino, apelar a la sensatez y buen juicio de aquellos que lo tienen, que están dentro del sistema y que pueden cambiar cosas desde el interior de los partidos y las instituciones. ¿Por qué no puede crearse en el seno de todos los partidos un grupo que se dedique en exclusiva a la regeneración democrática? ¿Por qué no puede crearse un grupo de trabajo/comisión en el parlamento sobre este particular? Si los parlamentarios son los representantes de los ciudadanos y estos continuamente, barómetro tras barómetro, les están señalando el problema ¿a qué están esperando para hacer algo?
Los cambios cuestan, y mucho. Generan malestar y rechazo y afectan siempre a personas concretas pero nadie ha dicho que haya que pasar de cero a 100 en un año. Cualquier paso hacia delante es un avance y los ciudadanos necesitamos ver luz al final del túnel, ver que se está por la labor de mejorar y de cambiar y no con promesas electorales y programas que desgraciadamente son poco creíbles sino con hechos. Reduzcan el número de parlamentarios, que tenemos más de los necesarios, intenten cambiar el sistema de listas cerradas, publiquen los curricula de sus candidatos, sean tranparentes con su financiación, establezcan un número máximo de mandatos, valoren cualquier propuesta en función de su beneficio para Navarra y no de quién la presente… etc, etc, etc.
Los políticos, los Gobiernos, la administración… ¡son necesarios! Pero tenemos que hacerlos muy eficaces, muy eficientes, muy fiables, muy cercanos, muy competentes… Sería estupendo que Navarra, que tantas veces es pionera y marcha a la cabeza de España, fuera capaz de dar ejemplo a todas las demás Comunidades Autónomas y contribuyera a incrementar ese orgullo de ser navarros que poco a poco se ha ido erosionando en los últimos años.
Lo dicho, queda un año y mucho trabajo por delante. Hay que tomárselo en serio y empezar ya, mañana mismo. Me consta que hay personas trabajando en ello pero hacen falta personas valientes que lo abanderen y lo pongan en marcha.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Share This

Suscríbete a nuestros boletines