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“Muchos nos preguntamos si de verdad vivimos en nuestro país en un clima capaz de generar optimismo y confianza…”. El autor, Emilio Garrido Landívar, Doctor Especialista en Psicología de la Salud, cita el “estupendo análisis” de Miguel Ángel Oneca Eransus, miembro de Institución Futuro, en el artículo “La salida del túnel”.

 

La crisis ha hecho que la deuda pública aumente todavía más. De hecho, estamos en el grupo de economías avanzadas más endeudadas del mundo, llegando al 120% s/PIB (1,34 billones) y la tasa de paro apunta al 17% a finales de este año… Porque para salir de esta vamos a necesitar un plan de endeudamiento que no parece esté encima de la mesa de ningún mandatario… Frente a ello, a una sociedad agotada psicológicamente tras más de doce meses de pandemia y una economía que requiere reformas estructurales urgentes pero que nadie parece dispuesto a actuar… Muchos nos preguntamos si de verdad vivimos en nuestro país en un clima capaz de generar optimismo y confianza…” (M.A.Oneca). Me he permitido extractar algunas perícopas que más me han impactado del estupendo análisis que hace el autor en su artículo La salida del túnel. No entiendo de economía, pero lo que dice el autor me llegó tan dentro que reflexioné para poderles levantar el ánimo.

Las opciones que aporta M.A. Oneca, son más que convincentes, y no soy yo quién para enmendar la plana, sólo faltaba. Pero me pregunto qué podemos hacer nosotros, desde nuestro punto de partida personal, social y generoso para volver a construir nuestro mundo interior y de esta manera mejorar y activar la alegría en nuestro entorno. No quiero pecar de nada, solo transmitir que en lo que podamos todos, debemos colaborar para que la salida de la crisis sea más rápida y efectiva. Nosotros individualmente podemos contribuir activa y generosamente para reconstruir nuestra percepción. Con un optimismo inteligente hemos salido de otras circunstancias tan fuertes como la que estamos viviendo ahora mismo. Tintinea en mi memoria una frase de mi padre que decía: “¡Qué rica tiene que ser España, para que salga de esta y salga más reforzada!”. Esto, es una realidad, pasado un tiempo, volveremos a resurgir como el ave Fénix de sus cenizas.

Creemos desde las ciencias del comportamiento, desde la neurociencia, que cada uno de nosotros tiene un potencial de acción tan importante, que mejorando cada uno de nosotros forzamos a que el sistema social mejore. No debemos -en ese optimismo inteligente- dejarlo todo a que las fuerzas vivas hagan tal o cual -que también-. Somos cada uno de nosotros quienes con generosidad y ánimo impulsaremos “un nuevo cristal transparente y positivo” para ver las cosas desde otra perspectiva: perder el miedo, es lo primero. Una sociedad timorata, aturdida, enclaustrada, atormentada… está debilitada y enferma, así es imposible exigir que avancemos. Otra pauta es empezar a crear conexiones sociales, afectivas, de generosidad, donde la creatividad se expanda, se desarrolle con alegría. Somos una fuerza casi invencible, si todos arrimamos el hombro como lo han arrimado en esta pandemia los autónomos y muchas personas en ese tejido empresarial que ha permanecido tambaleándose pero ahí están, manteniendo con generosidad los puestos de trabajo. Y el ejemplo de humanidad de tantos servidores en la sanidad pública y privada, que han sacado de flaqueza fuerza, y nos han demostrado que la generosidad no tiene límites cuando todos creemos en el ser humano. Eso es optimismo inteligente.

Gracias trabajadores, gracias familias, gracias servicios de aquí y de allí, gracias a todos que hemos hecho un esfuerzo para sobrevivir, y ahora nos toca arrimar el hombro para salir ilesos y con más fuerza si cabe, reconstruyendo lo personal, lo familiar, nuestro entorno, con la alegría y esperanza de que vamos a salir, porque queremos y ponemos nuestro esfuerzo personal para que todo empiece a funcionar.

Emilio Garrido Landívar es Dr. Especialista en Psicología de la Salud

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