28 de marzo de 2003
El evento, dirigido a los socios de Institución Futuro, se dedicó a analizar las posibles consecuencias que el proceso de Ampliación al Este de Europa tendría para la UE.
La adhesión de 13 nuevos países a la Unión Europea implica la aparición de retos pero también de oportunidades para los actuales países miembros. Por una parte, su incorporación implicará la estabilización de Europa Central y del Este, previniendo la aparición de problemas económicos, medioambientales, étnicos o políticos. Supondrá también la generación de oportunidades económicas debido a la eliminación de barreras comerciales que aún existen y el libre movimiento de personas y capital. Esto puede traducirse en el incremento del peso de Europa en la economía mundial.
Sin embargo, la ampliación también puede suponer amenazas y dificultades para los estados miembros. Una primera dificultad viene dada por las diferencias existentes entre los países candidatos y los países miembros lo cual diferencia esta ampliación de la última en la que se incorporaron Austria Finlandia y Suecia. El número de países que se incorporan es mayor al de previas ampliaciones. De forma general, la situación económica y política de los países candidatos es diferente lo que puede generar disparidades dentro de la Unión. Por ejemplo, mientras que en países como Chipre, Malta, Eslovenia y la República Checa la renta media se acerca al 80% de la media europea, la renta media del resto de países candidatos es el 40%. Mientras que la población y la superficie de la Unión aumentarían en un tercio, se estima que el crecimiento del PIB será del 5%. El 93% de la población de los países candidatos vive en regiones cuyo PIB es inferior al 75% de la media de la Unión ampliada.
Sus economías se encuentran todavía en estado de transición y su experiencia democrática es en algunos casos relativamente reducida. Por tratarse de pequeños países, su incorporación podría también desestabilizar las relaciones entre los países grandes y pequeños generando conflictos geo-políticos. En segundo lugar, como consecuencia de las diferencias entre el nivel de renta de estos países y los países miembros la ampliación implicará la adaptación de determinadas políticas comunes, como la Política Agraria Común, la política monetaria y económica, la política de inmigración y asilo y la cooperación en materia de política exterior. En tercer lugar, la ampliación supone necesidades presupuestarias adicionales, lo cual afectará de forma importante a los fondos estructurales y la Política Agraria Común. Tercero, la ampliación implica la necesidad de reforma de las instituciones europeas que no fueron inicialmente diseñadas para la dimensión actual.
Según un estudio llevado a cabo por el Royal Institute for International Relations, estas amenazas han revelado que la estrategia de la Unión Europea presenta ciertas deficiencias que deberían ser consideradas para que la inclusión de dichos países no implique un freno al crecimiento europeo.
En el seminario participaron como ponentes D. Rafael Pampillón, Catedrático y Director de Investigación del Instituto de Empresa, y Dña. María Lozano, Directora de la Delegación del Gobierno de Navarra en Bruselas. El profesor Pampillón habló del posible impacto de la Ampliación sobre la economía española. Por su parte, María Lozano expuso los cambios que la nueva configuración de la UE supondría en las políticas de cohesión.
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