Con el título “Navarra se devalúa” publiqué hace dos semanas en este Diario, un artículo afirmando que Navarra pierde prestigio, autonomía, economía y cohesión social al ritmo que el soberanismo e independentismo vasco se le permite ser la llave de la gobernanza de la Comunidad foral.

Un artículo publicado en este medio, días después, me advirtió que Podemos también existe en Navarra y que su secretario general ocupa la consejería de Justicia e Inmigración, creada ex profeso para tal desempeño. Inmediatamente comprobé los resultados de las últimas elecciones forales y ratifiqué lo que ya sabía: Podemos había pasado de 7 a 2 parlamentarios. Ya podía decir con datos objetivos que, al igual que Navarra, Podemos también se había devaluado de manera alarmante en representación, que no en precio ya que el valor te lo dan los votos y el precio lo pone el mercado o mejor dicho el mercadeo que haces con ellos.

Todo esto me lleva a escribir un segundo capítulo, esperando sacar de su sorpresa a quienes, sin duda, son peritos en “el decir” y desconocidos en “el hacer”. Vayamos por partes:

Institución Futuro, con datos de enero-septiembre de 2020, afirma que Navarra tiene un saldo neto negativo (empresas que entraron y las que salieron) de -11 empresas. En el mismo periodo Madrid recoge el mayor saldo neto entre las empresas que atrajo y las que salieron (519) y Andalucía (73). Navarra es la 4ª por la cola de las CCAA. La facturación de las empresas que cambiaron de domicilio también fue negativa en el caso de Navarra, mientras que el País Vasco tuvo un saldo neto positivo de 1.424 millones de euros.

El índice autonómico de competitividad fiscal en 2019 refleja que Navarra ocupa el puesto 14, perdiendo 7 posiciones en el ranking. Los cuatro primeros puestos fueron Madrid, Vizcaya, Álava y Guipúzcoa, dejando a Navarra como la comunidad con mayor retroceso en competitividad fiscal.

Navarra ocupa el puesto 19, como peor territorio en IRPF. Las diputaciones vascas las mejores. En Patrimonio, Navarra ocupa el puesto 18. Las Haciendas vascas las segundas mejores en fiscalidad de este impuesto. En Sucesiones, Navarra ocupa el puesto 11 y las diputaciones vascas las séptimas.

Datos de Institución Futuro que desgraciadamente avalan la cruda realidad de que Navarra pierde valor y competitividad con la presión fiscal vigente. A todo esto añadir el cambio tributario que 25.000 autónomos, agricultores, hosteleros, transportistas y pequeños comerciantes… deberán cargar a sus espaldas.

Para terminar con este apartado, un análisis comparativo en relación con la competitividad regional a nivel europeo, pone de manifiesto que Navarra perdió posiciones en el conjunto de las regiones de Europa en los últimos seis años, pasando de ocupar el puesto 131 entre las 262 regiones europeas en 2013 al puesto 165 en 2019 entre 268 regiones. Datos del Consejo General de Economistas.

Bueno es saber dónde estamos y a dónde vamos para que no nos vendan fantasía ni engaño, ni coloquen a quienes exponemos nuestras preocupaciones y pérdida de competitividad en el terreno de los agoreros o de la Apocalipsis.

Que Navarra pierde prestigio y credibilidad política tras los pactos con Bildu y los exabruptos y salidas de tono de los líderes de Podemos es una realidad incontestable. Así lo atestiguan amplios sectores de la sociedad y advierten instituciones europeas, el FMI y agentes económicos y sociales. El deterioro de la marca ”Navarra” y sus asociadas “Fuero” y “Convenio” es evidente. Basta con asomarse a las tertulias y navegar por las redes sociales para comprobarlo.

Es llamativo que los profesionales de la demagogia y el populismo nieguen a quienes no compartimos sus ideas la capacidad para el acuerdo y el pacto, olvidando los acuerdos que los Gobiernos de UPN, desde la diferenciación ideológica, alcanzaron con fuerzas políticas de distinto signo (PSN, CDN, PP, con agentes económicos y sociales (UGT, CCOO, CEN) con tres acuerdos por la inversión y el empleo; con las Universidades (UPNA y UN), ONGs, funcionarios, ayuntamientos, Gobierno central de España, lo presidiera el PSOE o PP, colegios concertados, ikastolas para legalizar su financiación homologándolas con los conciertos para los centros de iniciativa social, con los agricultores (UAGN)… En ninguno de estos apartados de amplio contenido social nos hemos visto superados por quienes se califican a si mismos como progresistas y fervientes defensores del acuerdo o mejor dicho de “su acuerdo”.

Fuimos los constitucionalistas UPN, PSN, CDN y PP y el conjunto de la sociedad quienes fortalecimos la sanidad pública, sin dejar de apoyar a la privada, con la construcción del nuevo Centro Oncológico, el Centro de Cardiología, Consultas externas, nuevas dotaciones y avances tecnológicos en Hospital Reina Sofía, García Orcoyen, Ubarmin, centros de salud… Claro que quedan muchas cosas por hacer, ojalá la pandemia les deje tiempo para hacerlas, es su obligación y su responsabilidad, pero dejen de confundir lo público con lo común, que son cosas bien distintas.

En todo lo que antecede queda cumplida respuesta a la pregunta que mi interpelante formula en su escrito, pero por si aún quedase alguna duda, diré que Podemos, su partido, junto a todas las organizaciones que ansían la “república vasca” con Navarra integrada, son quienes más contribuyen a que Navarra y los navarros pierdan valor, renta, economía, competitividad, identidad, prestigio y marca. Seguir la estela de su líder supremo, Pablo Iglesias y hacer frente a sus bravuconadas en su afán de acabar con lo que denomina el Régimen del 78, tiene su coste. Lo malo es que mientras dure, lo pagaremos todos. Espero no sorprenda mi respuesta.

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