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Pierde 17 puestos, igual que Castilla y León, pero 11 más que el País Vasco

La CE analiza desde 2010 la competitividad de las regiones con 43 indicadores que miden eficiencia e innovación

Institución Futuro ve “preocupante” la evolución de Navarra, por debajo de la media en infraestructuras

La última edición del índice de competitividad regional (el Regional Competitiveness Index RCI 2019) mantiene a la Comunidad foral en el segundo tercio de un ranking que integra a 268 regiones y entre las cuatro más avanzadas, si la comparativa se circunscribe al territorio nacional. Pero lo cierto es que tanto España como Navarra han empeorado su posición con respecto al anterior análisis, realizado en 2016. Todas las comunidades sin excepción retroceden puestos en el último ranking, pero es Navarra la que lidera dicho retroceso con una pérdida de 17 puestos, los mismos que Castilla y León y once más que los que pierden el País Vasco, la Comunidad Valenciana y Baleares, las tres que menos pierden. Cataluña, que pierde ocho puestos, arrebata a Navarra la tercera posición entre las comunidades españolas, un puesto que ocupaba desde el RCI de 2013 que se publica cada tres años desde 2010.

La evolución de Navarra en dicho índice europeo la ha analizado Institución Futuro en un extenso informe de casi 100 páginas titulado “Análisis comparado de la competitividad de Navarra respecto a las regiones europeas 2020”. El documento parte de los datos sobre competitividad que recoge el RCI 2019 de la Comisión Europea complementados por el think tank con datos más actualizados de fuentes regionales. Las principales conclusiones del documento fueron presentadas ayer por el vicepresidente de Institución Futuro, Miguel Canalejo, durante la jornada “La transformación de los negocios en Navarra”, organizada por APD y Deloitte, que se celebró en Baluarte. Canalejo empezó reconociendo su preocupación por la pérdida de competitividad de Navarra que, remarcó, en sólo seis años ha perdido 34 puestos en el ranking europeo al caer en 2019 hasta el puesto número 165, lejos ya del 131 que llegó a ocupar en 2013. Una pérdida de posiciones que a lo largo de estos años ha ido acompañada de una pérdida de puntuación respecto a las regiones europeas. En ninguno de los años analizados por el think tank en su informe ha logrado alcanzar la media de la UE y obtuvo su peor resultado en el RCI de 2019. La caída de puntuación, no obstante, no implica un “deterioro significativo”, según el estudio de la Comisión Europea, aunque sí preocupa la falta de mejora.

Si se analiza la evolución de las comunidades españoles que encabezan el ranking, todas han sufrido caídas en sus puntuaciones desde 2013 a excepción de Cataluña, que obtuvo su máxima puntuación relativa al resto de regiones europeas en el informe de 2010 y que mejoró levemente de 2016 a 2019.

Fortalezas y debilidades El RCI permite identificar las fortalezas y debilidades de las comunidades autónomas en el contexto europeo para poder diseñar mejor sus estrategias de desarrollo. El indicador se compone de tres grandes bloques que integran once aspectos relevantes de la competitividad: motores básicos (calidad de las instituciones, estabilidad macroeconómica, infraestructuras, salud y educación básica), cualificación y eficiencia del mercado laboral (formación del capital humano, tasa de empleo y tamaño del mercado) e innovación (preparación tecnológica, sofisticación empresarial e I+D+i).

En su última edición, la de 2019, compara hasta 268 regiones europeas, cinco más que en el informe anterior. El ranking lo lideran regiones de Suecia (Estocolmo), Reino Unido (Londres) y Holanda (Utrech), y lo cierran regiones de Grecia y Rumanía. La puntuación de Navarra baja sobre todo por la caída del índice de eficiencia, el de mayor peso, con un 50% del cómputo total, y donde de estar por encima de la media europea, tanto en 2013 como en 2016, ha pasado en 2019 a estar por debajo. Como explicó Canalejo, desde el punto de vista metodológico Navarra está considerada una región desarrollada ya que su PIB per cápita está más de un 10% por encima de la media de la UE. Y de ahí que en el cálculo de su índice de competitividad el subíndice básico pese el 20%, el de eficiencia el 50% y el de innovación el 30%.

En su informe, Institución Futuro analiza un total de nueve pilares que evidencian que con respecto al informe anterior Navarra cae en eficiencia del mercado laboral, en educación superior y formación continua y en sofisticación empresarial (tamaño de las empresas) “Si nos comparamos con la media europea estamos peor en infraestructuras, eficiencia del mercado laboral, tamaño del mercado y sofisticación empresarial”, detalla el vicepresidente de Institución Futuro quien, apostilla, que pese a que Navarra tiene la menor tasa de paro de España es el doble que la europea. La comunidad también está peor en infraestructuras y sofisticación empresarial si la comparativa se realiza con el resto de las comunidades españolas.

Tamaño para innovar Canalejo recordó durante su presentación que sólo el 0,6% de las empresas navarras tienen más de 100 trabajadores e hizo hincapié sobre la necesidad de que las compañías ganan en tamaño porque sin él “no hay innovación ni capacidad de atraer talento”. Respecto al capítulo de infraestructuras, el informe alude al cambio metodológico del último informe de la Comisión Europea que, dice, solo permite conocer la evolución del pilar de infraestructuras en global respecto al resto de comunidades, pero no evaluar cada uno de los indicadores que se incluyen. Lo que concluye es que las infraestructuras han mejorado “levemente” respecto al resto de regiones europeas, pero siguen estando por debajo de la media con un -0,478.

Pero donde Navarra aún sale peor en la foto, asegura Canalejo, es en la comparativa con el País Vasco, “que debería ser nuestro referente en competitividad no sólo por ser vecinos sino por tener una economía similar”. En la comparativa con el País Vasco, la Comunidad foral estaría “peor” en todo a excepción de en instituciones, salud y preparación tecnológica donde consigue empatar.

La comunidad afronta “más debilitada” una nueva coyuntura

El vicepresidente de Institución Futuro, Miguel Canalejo, aprovechó la presentación del estudio para hacer hincapié en los grandes retos que, en su opinión, la comunidad tiene por delante ante los cambios que trae la nueva coyuntura. Desde el demográfico, con un envejecimiento creciente de la población y caída de la natalidad, hasta la transformación digital y la transición energética. Canalejo remarcó que Navarra afronta “más débil” la nueva coyuntura. Aludió a su nivel de deuda que a pesar de que se ha reducido sigue siendo “3,6 veces superior” a la de 2008 y también a la tasa de paro, que también duplica a la de ese ejercicio. “Somos más vulnerables y tenemos que hacer reformas”, remarcó. Entre las que apuntó durante la presentación, la ya conocida reforma fiscal o la apuesta por una Administración pública eficiente, sin burocracias, cercana y eficaz. Entre las demandas del think tank también se encuentra el apoyo a infraestructuras como el TAV, la banda ancha, las carreteras y el Canal de Navarra; el soporte a la educación desde el punto de vista de la empleabilidad futura, el apoyo al dinamismo empresarial y las medidas para frenar el envejecimiento.

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