Actualidad Económica, 8 de mayo de 2009
Ana Lorenzo y Alex O. Hansen, miembros del think tank Institución Futuro
Estudios recientes de distintos think tanks de Alemania y Dinamarca señalan algunos de los efectos que está teniendo la inmigración en la sociedad.

Mercado laboral: el impacto de la inmigración

Estudios recientes de distintos think tanks de Alemania y Dinamarca señalan algunos de los efectos que está teniendo la inmigración en la sociedad. Una investigación llevada a cabo por el Hamburgisches WeltWirtschafts Institut (HWWI) alemán revela que, mientras el impacto sobre el nivel salarial es prácticamente inexistente entre personas con formación, se percibe una diferencia significativa cuando se compara el salario de empleados del sector de servicios, cuyos puestos no requieren formación. Los datos demuestran también que este hecho repercute negativamente en el salario de los nativos (alemanes). Asimismo, un estudio realizado por el think tank danés CEPOS concluye que en un futuro próximo la inmigración tendrá un efecto negativo en las cuentas del Estado. Es decir, el coste del conjunto de extranjeros superará la aportación de los mismos a las cuentas públicas en los siguientes años. El estudio atribuye esta tendencia a la política de inmigración desarrollada por los distintos gobiernos en años pasados que han fomentado la llegada de inmigrantes de escasa formación, y políticas sociales que no han hecho lo suficiente para facilitar la incorporación de los nuevos ciudadanos en el mercado laboral.

 

Crisis económica en España: el lastre del sector del automóvil y la construcción

La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA)  acaba de editar “La crisis de la economía española. Lecciones y propuestas”, una colección de 25 artículos redactados por algunos de los mejores economistas españoles, que repasa las principales cuestiones que se plantean en la economía española con la crisis como telón de fondo. Una de las conclusiones del documento es que la crisis actual va a suponer un cambio profundo del modelo de crecimiento. Por ello, en opinión de los coordinadores, es importante que los recursos productivos, capital, trabajo, tecnología, tengan facilidades para desplegarse lo más rápidamente posible en los nuevos motores del crecimiento para que éste realmente se pueda producir. ¿Cómo se consigue ese objetivo? No manteniendo artificialmente sectores moribundos, como el de la construcción, el inmobiliario o el del automóvil. Los autores recomiendan invertir en infraestructuras, “pero solamente las que hagan falta”. Asimismo, consideran que mejorar el transporte de mercancías en carretera o ferrocarril, e invertir en puertos y “autopistas del mar” es mucho más importante, aunque quizá menos agradecido para un político, que inaugurar una nueva línea de alta velocidad, un fastuoso aeropuerto o una autopista a ninguna parte.

 

Lobbies vs. ciudadanos: Internet libre, ¿sí o no?

El Parlamento Europeo va a poder definir que Internet siga siendo Internet, una red libre regida por su protocolo, o se convierta en el coto privado de unos pocos que pueden decidir a su antojo qué circula y qué no circula por ella. Esto es lo que se desprende del “telecoms package“, el resultado de la presión de tres de los lobbies más fuertes del mundo: el político, el de las telecomunicaciones y el de los derechos de autor. Así lo explica Enrique Dans, profesor del IE y uno de los bloggers más reputados de nuestro país: “Este paquete de medidas otorga a las empresas de telecomunicaciones un gran poder para convertirse en los auténticos policías de la red. Gracias a eso, las empresas de telecomunicaciones obtienen acceso a los contenidos de las empresas que explotan la propiedad intelectual, el lobby de los derechos de autor, que pasan a estar en un entorno en el que pueden desconectar de la red a quienes consideren “infractores” de unas leyes redefinidas a su antojo o bloquear aquellos sitios que puedan resultar potencialmente peligrosos para su modelo de negocio. Así, el lobby político obtiene el entorno soñado: donde antes se enfrentaba a una enorme masa de gente con capacidad de opinar y de exponer sus opiniones a otros, ahora únicamente tendrá que hablar con las empresas de telecomunicaciones para que dejen fuera de sus ofertas preferenciales a aquellos que les resulten incómodos. Una Internet bajo control”.

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