De un tiempo a esta parte existe un amplio consenso en que Navarra necesita volver a ser atractiva para las empresas y los ciudadanos. Conseguir que las compañías quieran instalarse aquí para generar empleo y riqueza y que el navarro de a pie no siente que le fríen a impuestos. O que paga unos tributos cada vez más altos en comparación con el resto de España. Esta realidad puesta en evidencia por diferentes estudios fue ayer corroborada por los expertos reunidos por Diario de Navarra en el tercer foro DN en Vivo de la legislatura. En esta ocasión se trataba de hacer balance de lo acontecido en estos últimos cuatro años en materia de fiscalidad y gasto público y de aportar posibles soluciones de mejora para un problema cada vez más acuciante. Ana Yerro, directora del Think Tank Institución Futuro, Ángel Chocarro, decano del Colegio de Economistas de Navarra, Idoia Zabaleta, profesora del departamento de Economía de la UPNA y José Miguel Ancín, director de Deloitte Legal, respondieron a la llamada.

¿Habría que bajar los tipos impositivos y mejorar los incentivos fiscales? Los expertos creen que sí. Es más, en un modo más amplio, abogaron por que Navarra diseñe un nuevo modelo fiscal más innovador y que busque la creación de empleo y riqueza a través de una reducción impositiva. Y para ello, apostaron por emplear la autonomías fiscal foral.

Comenzó abriendo fuego Ángel Chocarro: “No estamos hablando sólo de bajar impuestos, sino de montar una fiscalidad que nos permita vivir mejor. Podemos hacer un modo miope: ‘Necesito tanto dinero y para ello subo o bajo el tipo’, o hacemos una labor verdaderamente proactiva para conseguir un crecimiento económico. No podemos estar con unas tasas de desempleo como las que tenemos. Tenemos que conseguir crear empleo, y eso no se crea por decreto. Se hace cuando hay personas que quieren emprender, cuando hay inversión extranjera, y la fiscalidad debe conseguir eso, orientarse a eso. Si tenemos más empleo tendremos más base imponible, podrá haber más gasto público… tenemos que vender Navarra”.

Desde la dirección de Deloitte Legal, José Miguel Ancín fue más allá. “El sistema tributario de Navarra necesita un retoque importante. Hay que hacer algo y con cierta urgencia. Todo empresario se fija en el tipo nominal del impuesto y una de las medidas que hay que adoptar ya es rebajar el tipo nominal y la tributación efectiva en un entorno que sea competitivo con el País Vasco, que es con quien tenemos que compararnos. Puede ser más profunda o más cosmética, pero eso simplemente haría que el foco con respecto a Navarra cambiase desde el plano empresarial. Es muy peligroso que desde Madrid se piense que en Navarra se pagan muchos impuestos. Cuando el que toma decisiones, el que más gana, ve que aquí hay una diferencia de 6 puntos con otros territorios, borra de su cabeza la posibilidad de crear empresas, generar impuestos. Es evidente que la tarifa del IRPF también hay que retocarla, y el de Sucesiones y Patrimonio… atajarlos con una tarifa mucho menos agresiva y más competitiva”.

Idoia Zabaleta, economista en la UPNA, empezaría con el IRPF. “El tipo marginal es muy alto, por encima de la media europea. Habría que seguir deflactando la tarifa del IRPF (este año un 2%). Luego están las deducciones por mínimos personales y familiares. No incentivamos la natalidad con nuestras deducciones. Bajar el impuesto de Sociedades y de sucesiones. O Patrimonio. Hay que ser atrevidos, otros CCAA lo han quitado. Tenemos 800 millones de euros de superávit y ya no es el momento de hace 8 años”, dijo.

“Yo añadiría suprimir el impuesto de Patrimonio… pero no hablamos sólo de bajar impuestos. Hay que ver el sistema en conjunto, porque puede ser mucho más innovador. No nos pongamos palos en las ruedas para que el crecimiento se desincentive. Afrontemos este reto entre todos y sin tintes políticos”, añadió Ana Yerro.

 

Gasto público: incentivar a funcionarios que den buen rendimiento y reducir deuda

¿Se puede evaluar el rendimiento de los funcionarios? ¿Es viable introducir un sistema de incentivos en la administración? ¿Cómo lograr que el superávit en la bonanza no se convierta en déficit estructural cuando los vientos vengan menos favorables? A estas cuestiones trataron de responder ayer los expertos en el foro DN en Vivo.

“Es viable introducir incentivos, para funcionarios y para cualquier trabajador. Hay que tener un buen diagnóstico de como estamos y armonizar lo privado y lo público, sin demonizar. Plantear el trabajo por objetivos e incentivos es perfectamente razonable. Ya lo hacemos en la empresa privada, ¿por qué suena tan mal en lo público? No hablamos de despedir al que no cumpla, de bajarle el sueldo, sino recompensar al que lo haga muy bien. Y hay que pensar en las próximas legislaturas: un mayor gasto no asegura mejor servicio. Reduzcamos deuda todo lo que podamos ahora que los vientos vienen de cola, porque vendrán peores”, sugirió Ana Yerro.

Como trabajadora de la administración pública, Idoia Zabaleta contó experiencias previas vividas. “En la administración pública tratamos de medir la productividad. Hace unos años se intentó en la UPNA un sistema de bonus a través de encuestas del alumno al profesorado. Pero era al contrario, restando si el alumno puntuaba mal. Un sistema de bonus en positivo, dando más al que consiga ciertos objetivos, sería bueno”.

En esta misma línea, la profesora de la UPNA coincidió en un estudio de eficiencia del sector público, pero por partes: “Hace un tiempo ya medimos la eficiencia de la Hacienda Pública, y es de las más eficientes de Europa”.

“Es evidente que hay que hacer algo en materia de gasto. La administración aún no ha hecho en serio el ejercicio de ver en qué gasta y cómo mejorarlo”, le añadió José Miguel Ancín.

 

“Desde fuera perciben que Navarra ya no es atractiva para invertir ni para ganar dinero”

Los últimos estudios presentados hablan de que Navarra ha perdido peso y atractivo fiscal. Que ya no se mira a Navarra con la misma envidia que antes. En especial si se le compara con las diputaciones vascas. ¿Qué ha pasado?

Para el decano del Colegio de Economistas de Navarra los datos hablan por sí solos. “Nuestro modelo fiscal nos coloca en casi todos los tramos en la primera o segunda posición en mayor pago. Lo mismo pasa con los impuestos de Sociedades o Patrimonio. Hace años, cuando salías de Navarra, veías que había un modelo de cierta envidia hacia Navarra, que éramos muy atractivos para atraer empresas enseñando nuestro modelo fiscal. En este momento esto no es así, la competitividad no es un elemento importante, sino al revés”, aportó Ángel Chocarro.

José Miguel Ancín compartió la visión: “La fiscalidad es una de las claves desde el punto de vista empresarial para ver si una empresa se implanta en un territorio. Desde el punto de vista de Navarra, en el ambiente subyace una sensación de que Navarra no es atractiva desde el punto de vista fiscal. Desde fuera de Navarra se está cada vez teniendo la idea de que Navarra no es atractiva para invertir. Para generar empleo. Para ganar dinero. Para mi eso es lo grave, algo que no es decisivo está contaminando lo de fuera. Y es contradictorio: tenemos una autonomía en materia tributaria mucho más allá que cualquier otra CCAA y no la utilizamos para que el territorio sea atractivo… da la sensación de que te estás tirando piedras contra tu propio tejado”.

Desde la UPNA, Idoia Zabaleta, profesora del departamento de Economía de la Universidad, concedió que la situación ha mejorado algo en esta legislatura con respecto a la anterior, pero apostó por avanzar en esta senda. “En este momento la fiscalidad navarra es un poquito más competitiva que hace 4 años, porque estábamos en los puestos muy bajos. Vamos hacia arriba, pero estoy de acuerdo en que tenemos una herramienta que hay que utilizar. Con la fiscalidad debemos abordar los problemas de esta sociedad y crear una fiscalidad acorde a los nuevos retos, como la digitalización”, expuso.

Ana Yerro, directora de Institución Futuro, unió en su balance sobre fiscalidad el campo del gasto público. ¿Navarra está gastando bien el dinero?. “No hay que minimizar el impacto de la fiscalidad. Ayer mismo, comiendo con una empresaria del norte de Navarra, me decía que hace 30 años vinieron aquí por la fiscalidad. Ahora no lo harían. Los empresarios nos dicen que ya no encuentran argumentos para montar aquí la empresa. ¿Qué es lo que necesitamos? ¿Exprimir más al contribuyente? Estamos gastando mucho, un 50% más en gasto financiero en los últimos 8 años. Luego hay otra parte, la parte subjetiva, la de la percepción de la ciudadanía, los que recibimos los servicios, ahí vemos que hay mucho barullo. Huelgas de médicos, policías, profesores… Lo que hay que hacer es medir la eficiencia, hacer un buen diagnóstico del gasto de la Administración pública”, aportó.

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