Nueva Gestión, 13 de diciembre de 2006
Un informe elaborado por la Cámara de Comercio y la Institución Futuro alerta de que los investigadores del ámbito universitario de Navarra tienen dificultades para trasladar sus avances a las empresas de la Comunidad foral y reclama una mayor colaboración para obtener un mejor rendimiento de la investigación.

Pese a que Navarra supera ampliamente el número de investigadores por cada mil empleados con respecto a la media de la Unión Europea, los responsables del informe advierten de que “la interlocución entre estos y las empresas es difícil”.

El presidente de la Institución Futuro, Javier Troyas, indicó que “a pesar de que hay muchos investigadores, se circunscribe su labor al ámbito universitario, lo que impide su aplicación práctica en las empresas”.

El informe, publicado con el título “El sistema de investigación, desarrollo e innovación en Navarra”, revela que la Comunidad foral ha pasado de los 6,64 investigadores por cada mil empleados que tenía en el año 2000 a los 10,45 investigadores, lo que la sitúa a la cabeza mundial junto con Estados Unidos y Japón en la cifra de estos profesionales.

Sin embargo, el informe advierte de otro dato menos favorable para la innovación en Navarra: el 61% de los investigadores trabaja en las universidades, mientras que en el caso de la media europea este porcentaje es del 46%. En Navarra, 3,5 de cada 10 investigadores trabajan en empresas, mientras que en Estados Unidos son 8 y en Europa 5 de cada diez.

Fernando San Miguel, autor del estudio junto con Cristina Berechet y María Ángeles Les, lamentó la escasa rotación de estos profesionales entre universidad y empresas, “cuando en otros países europeos la rotación es constante y los investigadores hablan un mismo lenguaje” tanto en el ámbito universitario como en el de las empresas. “Se dice que aquí un investigador nace y muere en la universidad”, apuntó.

San Miguel destacó la importancia de la innovación como fórmula para garantizar la competitividad de la economía navarra y consideró que “el papel fundamental” en esta materia corresponde a las empresas. “El entorno puede ayudar, la Administración también puede mostrar elementos favorables, pero son las empresas las que deben llevar a cabo este reto”, indicó.

En este sentido se pronunció el presidente de la Cámara de Comercio, Javier Taberna, quien recalcó que la investigación y el desarrollo “tienen un gran recorrido por realizar”, e hizo una mención especial a todas las empresas para que apuesten también por la innovación. “Todas las empresas pueden innovar. La innovación es absolutamente necesaria, no solo útil”, indicó.

El trabajo que han elaborado conjuntamente las dos instituciones pretende identificar las actuaciones y los conceptos que conforman el sistema de I+D+i en Navarra, conocer más en detalle la evolución del gasto de la Comunidad foral en esta materia, y analizar las políticas y los programas que se han implementado a nivel europeo y las que vienen desarrollándose en nuestra región, con el objetivo de evaluar tanto la capacidad de generar como la de utilizar innovaciones que se desarrollen bien en Navarra, bien a nivel internacional.

Una de las cuestiones centrales que se abordan en el estudio es que para valorar el desarrollo de la I+D+i en Navarra, se ha utilizado un conjunto de veintidós indicadores agrupados en cinco áreas: factores impulsores de la innovación; creación del conocimiento; innovación y espíritu emprendedor; impacto sobre el empleo, la actividad empresarial y valor añadido; y, por último, propiedad intelectual.

Al analizar el conjunto de los indicadores y la posición relativa de Navarra con respecto a la media europea, destaca su bajo perfil en cuanto a la participación en formación continua, la intensidad de la innovación y las exportaciones de alta tecnología.

Share This