Diario de Navarra, 23 de agosto de 2006
Se trata de grupos de empresas especializadas, próximas y con intereses comunes
Bienes de equipo; biotecnología; logística y transporte de mercancías; ocio, cultura y turismo; construcción bioclimática, y tecnologías de la información y de la comunicación son, con industria conservera; de la automoción; energías renovables, y salud, las áreas de especialización o cluster en las que se puede diferenciar el tejido productivo navarro.
Antiguamente, los artesanos y entidades dedicadas a una actividad u oficio solían estar próximos entre sí, incluso en la misma calle, y constituían grupos dentro de los cuales se transmitía el conocimiento (el saber hacer) y que organizaban eventos (ferias, mercados…) en común.
Los expertos en innovación del CEIN y Gobierno de Navarra consideran que en la actualidad este tipo de interrelación en torno a un área de especialización vuelve a adquirir protagonismo en la economía de la sociedad del conocimiento. Se llama cluster y es una variable que puede frenar los procesos de deslocalización.

Hay subsectores que en la actualidad ya reúnen tamaño suficiente en Navarra como para ser considerados cluster. No sólo por tamaño, sino por especialización, liderazgo en el mercado y capacidad de innovación. Estos pueden ser la industria de la automoción, la industria conservera agroalimentaria, las energías renovables o el área de la salud.

El desarrollo de empresas de un área concreta incrementa la productividad y la innovación, y presenta entre otras ventajas un mejor acceso a recursos materiales y humanos (por ejemplo, menores costes de importación desde el extranjero y existencia de una bolsa importante de trabajadores especializados).

Además, posibilitan el flujo de información y conocimientos entre las empresas y el marketing conjunto (se organizan conjuntamente eventos, ferias comerciales, misiones comerciales, publicaciones monográficas especializadas…) y se transmite una imagen de marca común referente a la ubicación geográfica. Italia, por ejemplo, tiene un buen posicionamiento en diseño y moda. O Silicon Baley, en Estados Unidos, es una especie de cuna de tecnologías de la información y la comunicación (TIC).

Un cluster también incrementa la capacidad de innovar y, por tanto, de mejorar la productividad, en torno a las necesidades reales de los clientes, y reduce las barreras de entrada y de salida de empresas especializadas.

El ejemplo de las conservas

El estudio Cluster potenciales en Navarra, publicado en un libro de 427 páginas, ha sido editado este año por CEIN y Gobierno de Navarra. El trabajo presenta los diez sectores con más potencialidad como cluster en la Comunidad foral. El primero que se cita es la industria de conservas vegetales, subsector agroalimentario.

La preparación y conservación de frutas y hortalizas representa en Navarra en torno a un 13,23% del total de la industria, siendo su producción sólo superada por la industria de la automoción en cuanto a aportación a la riqueza económica.

Según el censo de la Cámara Navarra existen en la Comunidad foral más de 110 empresas de conservas, de las que tres tenían más de 500 trabajadores; 27 entre 100 y 500; y 25, de 51 a 100.

El estudio pone de manifiesto que esta concentración favorece a la cultura y tradición industrial en el sector, y tira de la calidad y la cantidad de la producción agraria, sobre todo en el ámbito del regadío, hoy en día con abastecimiento garantizado a través del Canal de Navarra. El hecho de que la zona de producción coincida con la de transformación de los productos produce un ahorro de costes.

Esta concentración crea otras sinergias: favorece a los productos con Denominación de Origen, a la innovación con apoyo de la Administración y la universidad, a la creación de una estructura de I+D agroalimentaria, así como a una imagen común de marca, en un momento en que el mercado demanda productos con diferenciación y calidad.

En cuanto a creación de empleo, entre 1997 y 2002 se generaron 600 nuevos puestos. El empleo contabilizado en el sector conservero totaliza al 9% de la mano de obra, con la peculiaridad de emplear principalmente a mujeres y residentes de entornos rurales.

Más que la suma de empresas

«Un cluster es algo más que la simple suma de empresas que integran un subsector en una zona geográfica determinada», exponen los expertos de Institución Futuro (think tank independiente), Fernando San Miguel y Carlos Sotelo, entidad que también está estudiando el fenómeno. «Son áreas de interrelación, con intereses comunes, empresas especializadas, que establecen sinergias, con resultados de calidad y productividad, y que generan valor añadido y convierten a este espacio en más competitivo. Pero para ello, tiene que haber un cierto reconocimiento o promoción conjunta», indican.

Institución Futuro aconseja tomar nota de ejemplos como California o India

«En todo el mundo están despegando regiones que se han sabido diferenciar como caldo de cultivo de industrias centradas en un ámbito concreto o cluster», exponen Carlos Sotelo y Fernando San Miguel, expertos de Institución Futuro, grupo de debate independiente. Los cluster pueden hacer sostenible y viable la actividad productiva en las regiones, frente a los fenómenos crecientes de deslocalización y globalización.
Algunos ejemplos significativos pueden ser India o Irlanda en el ámbito de las nuevas Tecnologías de la Información, o Silicon Valey , en California, dentro del ámbito de la innovación y el comercio electrónico. Pero los cluster no surgen de la nada: «En esa región debe existir un esfuerzo por promocionar este área, para que haya un reconocimiento expreso y se diferencie del resto», indican.

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