Acceso al artículo íntegro

Contar con equipos humanos formados y la actualización permanente de toda la plantilla va a ser fundamental para ser competitivos.

Debido al tradicional alejamiento entre el mundo académico y el empresarial existente en nuestro país a lo largo de muchos años, estamos sufriendo una importante falta de ajuste entre la demanda y la oferta de formación, la cual se va a ir agravando si no le ponemos remedio, a lo largo de los próximos años, por la rápida evolución y sofisticación de los sistemas productivos y digitales.

 

Si además tenemos en cuenta que la captación de talento constituye ya un activo muy importante para todas las empresas, y por ello las competencias profesionales de los recursos humanos van a constituir una de las más importantes razones del éxito. El contar con equipos humanos con una formación que se ajuste a las necesidades de las empresas, y además contar con programas de actualización permanente de toda la plantilla a lo largo del tiempo, van a constituir unos elementos fundamentales para ser competitivo en los tiempos que vienen.

 

España tiene un serio problema con el paro juvenil al que hay que ponerle remedio con urgencia. Estamos viviendo una situación que no tiene sentido. Tenemos un desempleo juvenil en menores de 25 años que ha supuesto el 38,8 % en el segundo trimestre de este año, mientras que, paralelamente, el 55% de las empresas españolas no encuentran en el mercado trabajadores con la formación adecuada a sus necesidades.

 

Si además tenemos en cuenta la elevada tasa de fracaso y la situación de abandono escolar temprano, unido al alto porcentaje de nuestra población activa, la cual apenas posee estudios primarios y no dispone de ningún tipo de cualificación profesional reconocida (11 millones de trabajadores en esta situación), el problema es de envergadura y nos obliga a tomar medidas de inmediato.

 

Según el Centro Europeo para el desarrollo de la Formación profesional, la demanda de puestos de trabajo de las empresas en los próximos años apunta a que el 37% de los puestos de trabajo corresponderá a titulados superiores, el 48% a personas de nivel medio y solo el 14% con nivel bajo.

 

Si nos comparamos con otros países europeos, el problema se acentúa notablemente en los estudios medios. Por ello, la solución del grave problema de paro juvenil que tenemos pasa necesariamente por intensificar y mejorar la calidad de los estudios de formación profesional, abandonando la idea muy calada en la sociedad española de que estas enseñanzas son solo para estudiantes poco eficientes o poco trabajadores. Tenemos que pensar que los estudios medios son un camino de desarrollo personal y de capacitación profesional tan válido como los estudios superiores, más cercano al mundo laboral y con mucho mayores oportunidades de empleo y con los cuales se pueden alcanzar títulos universitarios, llegando tan lejos profesionalmente como se desee.

 

Si impulsamos la Formación Profesional y la hacemos atractiva para la sociedad española estaremos dando solución al problema de desempleo que tenemos e iremos acercándonos a la estructura de los países desarrollados de Europa, donde la cualificación de grado medio es la predominante. El ministerio de Educación, a través de la Secretaría General de Formación Profesional, ha preparado una nueva ley que la regula, moderniza e impulsa, ya que consideramos que es el mejor medio para reducir el desempleo juvenil y dotar a las empresas del personal con la formación que necesitan. En CEOE llevamos meses aportando nuestras ideas y propuestas en los diferentes borradores que se han ido elaborando con el objetivo de acercar la docencia al mudo laboral, introduciendo la corresponsabilidad formativa de la empresa y reforzando la conexión entre el mundo empresarial y educativo.

 

Estamos por tanto ante una reforma ambiciosa, profunda y valiente, que no va a ser nada fácil llevar a cabo con éxito y que va a necesitar un tiempo para ir desarrollando, y que va a exigir un periodo transitorio para que las comunidades autónomas, los centros educativos y las empresas puedan ir adaptándose al nuevo sistema.

 

Tenemos que conseguir un impulso importante de la FP Dual, en la que el estudiante practica y adquiere conocimientos en la empresa, pasando en ella un 35% de su tiempo lectivo como mínimo. Esta es la forma de dar la preparación que realmente se necesita, manteniendo un contacto permanente entre el centro educativo y la empresa. De este modo, cuando terminen los estudios, muchos estudiantes serán contratados en las empresas donde se han estado formando.

 

En lo relativo a los estudios superiores, también es importante trabajar en el acercamiento de la empresa y la universidad, de manera que los estudios superiores aparte de los conocimientos básicos imprescindibles, vayan teniendo en cuenta también las necesidades del mundo laboral.

 

Finalmente, la aprobación por parte del Parlamento de este proyecto de ley va a suponer una mayor demanda de estudios medios, y por ello, va a necesitar de la dotación económica suficiente para crear muchas nuevas plazas educativas en todas las comunidades autónomas.

 

José Antonio Sarria Presidente de la Comisión de Educación y Formación de CEOE. Miembro de Institución Futuro

Share This