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La mayoría de los empresarios considera que el deterioro de la calidad institucional es el principal obstáculo para la competitividad de España.

España sufrió en 2020 la peor recesión de la zona euro y también el mayor desplome del PIB de los países del G20, según la OCDE. Tras un año y medio de pandemia, y gracias al éxito en general de las campañas de vacunación de las comunidades autónomas, la reactivación económica esta en marcha, aunque con diferencias notables entre sectores y geografías. Es, sin duda, un motivo de satisfacción para las familias, empresas y para la economía del país.

Nos gustaría que todo fueran buenas noticias, Pero por desgracia no es así. Desde la perspectiva de los empresarios recientemente encuestados, el enfoque de la política económica actual no parece el mas adecuado para hacer frente a la situación en la que nos encontramos. Y, lamentablemente, las propuestas de los empresarios de sectores clave no están siendo tenidas en cuenta en absoluto. Contar con los profundos conocimientos de sus propios negocios y su opinión experta debería ser una practica habitual de cualquier gobierno en cualquier situación, y más en la salida de una crisis profunda, puesto que son los mejores conocedores de la problemática de cada sector. En el mejor de los casos se les esta consultando, como con la energía, a posteriori.
Por todo ello, en el Círculo de Empresarios nos ha parecido que este era el momento idóneo para preguntar a los empresarios sobre el impacto de la pandemia y sus perspectivas económicas, los fondos europeos, la competitividad de la economía española y las reformas necesarias para salir de la crisis. En nuestra Encuesta Empresarial Círculo 2021 han participado empresas de diferentes sectores, geografías y tamaños de toda España. Sus resultados han sido muy reveladores y permiten sacar conclusiones precisas, así como reivindicar la importancia de los empresarios en la generación de empleo y riqueza de la sociedad.

Gestión deficiente
Con respecto a la gestión y las medidas aplicadas durante la crisis del Covid-19, los resultados han sido diversos. La gestión del Gobierno en el 80% de los casos ha sido considerada como deficiente o muy deficiente. En cambio, la mayoría considera que la puesta en marcha de los ERTE y los prestamos ICO, medidas clave que contaron con el apoyo de los agentes sociales, fueron imprescindibles para rebajar el peso de la crisis generada por la pandemia.
No podemos decir lo mismo de otras medidas, como las subvenciones directas, las ayudas a los autónomos y la puesta en marcha del ingreso mínimo vital para los mas desfavorecidos, donde los defectos de diseño, los obstáculos burocráticos y los retrasos en su aplicación han minado gran parte de valor. En todos los casos, pero sobre todo con las subvenciones directas, el sector privado podría haber aportado unos conocimientos y unas practicas imprescindibles para la buena aplicación de las mismas.
En lo referente a los fondos europeos, el 95% de los empresarios encuestados considera también que con el propósito de asegurar la igualdad de oportunidades, el control y la transparencia en la asignación y la gestión de los fondos Next Generation EU, el mundo empresarial no debería quedar al margen de estos procesos.

Para cumplir los objetivos de la recuperación el papel de los empresarios es fundamental

Consideran que la correcta canalización de los fondos europeos supone una oportunidad única para relanzar la competitividad de la economía española. Una de las principales preocupaciones que aparecen afecta directamente a las pymes, dado que suponen mas del 99% del tejido empresarial de nuestro país y no está, según ellos, nada claro su acceso a los fondos.
Hasta un 86%de los empresarios consultados considera que el deterioro de la calidad institucional en España es el principal obstáculo que tiene nuestro país para mejorar la competitividad. El ruido político, la falta de capacidad de consenso, la incertidumbre permanente, la inseguridad jurídica y el poco interés en contar con propuestas provenientes del sector privado suponen una perdida continua de oportunidades y de inversiones productivas, que ante este escenario dilatan su toma de decisiones, retrasando la recuperación económica. Todo ello esta afectando seriamente al prestigio de la “marca España” en el exterior, que ya no se considera por la mayoría de ellos como una ventaja competitiva.

Educación, consenso prioritario
La educación no debería tener signo político; sin embargo, España ha visto a lo largo de su periodo democrático ocho leyes educativas diferentes. Perplejidad es la única palabra que se nos ocurre para definir esta situación completamente anómala. Y debido a su importancia, los empresarios vienen reclamando con insistencia en las sucesivas consultas un Pacto por la Educación urgente.
La mayoría de ellos proponen impulsar con decisión la Formación Profesional Dual, prácticamente inexistente en España. Se considera necesario fomentar los valores ligados al emprendimiento así como una educación financiera básica, desde la educación primaria porque lo consideran una inversión muy beneficiosa para el futuro de la sociedad.
Todo ello debería combinarse con una apuesta decidida por la innovación que cuente con la colaboración de empresas y universidades que de momento es limitada. El trabajo conjunto publico-privado en I+D se considera una absoluta prioridad.
Es necesario que la actual recuperación en marcha, junto con los fondos europeos y las reformas estructurales pendientes, potencien la capacidad de crecimiento de la economía española. Y para cumplir estos objetivos, nadie duda de que el papel de los empresarios es fundamental. ¡Escuchémosles!

Miguel Iraburu, Miembro de la Junta Directiva del Círculo de Empresarios, Director de la ‘Encuesta Empresarial 2021’ y Miembro de Institución Futuro

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