Acceso a la noticia

El Club de Exportadores considera imprescindible reactivar el sector exterior para que contribuya a la superación de la crisis económica originada por la pandemia del COVID-19, y para ello cree necesario que el Gobierno, en el corto plazo, amplíe el apoyo financiero y fiscal a las empresas y refuerce el papel de las Oficinas Comerciales de España en el exterior para que sirvan de base a la promoción de las empresas.

Asimismo, estima conveniente reforzar la imagen de España en el exterior ante los posibles daños derivados de la crisis sanitaria. Así lo ha expresado el presidente del Club de Exportadores, Antonio Bonet, en un webinario organizado por el ‘think tank’ Institución Futuro.

En concreto, indicó que, a pesar de los condicionamientos actuales que experimenta el sector español para su reactivación, es muy posible que, en el corto y medio plazo, se presenten oportunidades derivadas de la reconfiguración de las cadenas de valor regionales y la relocalización de actividades que hasta ahora se llevaban a cabo en el extranjero.

Asimismo, apuntó que fenómenos como el de la transición ecológica permitirán, a su juicio, que se presenten oportunidades en el exterior en los sectores de agua y saneamiento y energías limpias.

Para el presidente del Club de Exportadores, la reactivación del sector exterior dependerá de una serie de factores exógenos, como la rapidez con que la Unión Europea supere la recesión o de la duración y profundidad de la crisis a nivel mundial.

Asimismo, Antonio Bonet señaló que en el corto plazo las exportaciones españolas tendrán que competir con países cuyo sistema productivo ha resultado menos dañado, como los de Corea del Sur o Suecia, y con otros que, además de tener capacidad para recuperarse con más rapidez, van a impulsar políticas económicas “más agresivas”, como Estados Unidos, China o Alemania.

Bonet recordó que el sector exportador español ya venía experimentando en 2018 y 2019 un menor impulso y que España cuenta con una base exportadora “muy pequeña”, compuesta tan solo por 53.000 compañías que lo hacen de forma regular, además de un tamaño medio de las empresas menor que el de los competidores europeos.

“Estamos ante una serie de factores de orden estructural que deberíamos haber intentado corregir ya, a los que se unen un estado de incertidumbre sobre la duración que vaya a tener la pandemia en España, el mantenimiento del confinamiento y las restricciones a las actividades empresariales y el impacto de las medidas económicas del Gobierno para dar liquidez a las empresas”, destacó Bonet.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Share This

Suscríbete a nuestros boletines