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Si todavía tiene el susto en el cuerpo tras ver sus últimas facturas del gas, la electricidad y la gasolina, váyase preparando: los elevados precios de la energía han venido para quedarse. Será al menos durante los próximos “dos o tres años”, según lo advirtió ayer el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, que visitó Pamplona para asistir a un desayuno informativo invitado por el laboratorio de ideas Institución Futuro, que celebra este año su vigésimo aniversario. “Aunque prevemos una ligera moderación de los precios de la energía respecto al actual pico, no volverán a los niveles conocidos previamente al menos en los próximos dos o tres años”, trasladó a los 250 asistentes al evento celebrado en el hotel Tres Reyes con el patrocinio de Caixabank y Deloitte y la colaboración de DN Management.

La jornada comenzó con la bienvenida del presidente de Institución Futuro, José María Aracama, que hizo una breve exposición del contexto económico actual. Tras su intervención, le correspondió a la directora territorial de CaixaBank en Navarra, Aragón y La Rioja, Isabel Moreno, presentar el extenso currículo del ponente. Hernández de Cos reconoció que el aumento del precio de los combustibles ya venía de antes de la crisis internacional desatada por la invasión rusa a Ucrania, pero también incidió en que este conflicto bélico había provocado un agudo repunte. Todo ello habría contribuido a un “incremento de la tensiones inflacionistas” que terminarán reflejándose en un “repunte muy significativo” del indicador de la evolución de los precios en marzo.

Duración de la guerra

Las consecuencias de la conmoción provocada en la economía española por la escalada en el coste de la energía y los alimentos serán más graves, según explicó el gobernador del Banco de España, en función de la duración tanto de la confrontación militar como de las sanciones impuestas a Rusia como país agresor. En ese sentido, los técnicos del regulador bancario barajan tres escenarios en los que se restaría al crecimiento del PIB entre el medio punto y el dos puntos porcentuales, al tiempo que podría sumar a la inflación entre dos y cuatro puntos porcentuales.

Hernández de Cos señaló que España es uno de los países de Europa con menos exposición a Ucrania y Rusia por la falta de lazos directos, al contrario de lo que sucede con otras naciones como Finlandia, que importa el 70% del gas y el petróleo de Rusia. Pese a ello, las “complejas relaciones de las cadenas de valor globales” acabarán repercutiendo en las empresas y el empleo.

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, se mostró ayer como un ferviente partidario de acelerar la integración europea como único remedio para afrontar los grandes retos globales, que se han demostrado capaces de superar la capacidad de respuesta de las naciones más poderosas del Viejo Continente. En ese sentido, reconoció que la crisis provocada por la invasión rusa a Ucrania era “una oportunidad” para avanzar en temas que se quedaron a medias, como la unión bancaria incompleta por la ausencia de un fondo de garantía común, la inexistencia de un mercado de capitales único o las reticencias para acometer una unión fiscal. “Ahora estamos condenados a desarrollar respuestas ad hoc cada vez que se produce una crisis”, lamentó Hernández de Cos. El gobernador abogó por articular una “respuesta europea” igual de contundente a esta crisis global que la diseñada para salir de la provocada por la pandemia y que se caracterizó por su “generosidad y eficacia”.

Entre las recetas que el gobernador del Banco de España propuso para afrontar la difícil situación económica actual, el pacto de rentas fue una en las que más insistió aplicar para evitar una “espiral inflacionista”. “Hay que admitir cuanto antes que el país es ahora más pobre de lo que era antes debido al incremento de los precios energéticos”, advirtió antes de proponer la necesidad de “repartir esas pérdidas” entre empresarios y trabajadores. Pablo Hernández de Cos apeló a la responsabilidad tanto de los sindicatos como de la patronal para frenar el riesgo de un aumento desbocado de los precios y la consiguiente “pérdida de competitividad” que acarrearía cualquier intento de “eludir esa pérdida”. Por ello reclamó que el reparto de ese esfuerzo tendrá que venir tanto de la contención de los márgenes empresariales como de los salarios en el sector privado como en el público. El gobernador se mostró muy crítico con las cláusulas de salvaguarda salariales, que habría que evitar.

DEBILIDADES QUE CORREGIR EN LA ECONOMÍA ESPAÑOLA

  • Tamaño empresarialLa mayoría de las empresas españolas carecen de tamaño suficiente para beneficiarse de economías de escala. La elevada proporción de microempresas y pequeños negocios, mucho mayor en comparación con las economías más avanzadas de Europa, es una de las causas de la baja productividad, según explicó Pablo Hernández de Cos.
  • Escasa inversión en I+DConsecuencias del escaso tamaño, la mayoría de las empresas carece de músculo financiero para destinar recursos económicos y humanos a la investigación y el desarrollo, ingredientes claves para mejorar la productividad. A ello se une una cultura de los negocios que no da la importancia debida a este capítulo.
  • Formación inadecuadaEl tercer factor que obstaculiza la falta de productividad en las empresas españolas, según detalló el gobernador del Banco de España, es la inadecuada formación de la fuerza laboral. La falta de personal cualificado desincentiva a la empresas a afrontar actividades de mayor valor añadido. Por ello, Hernández de Cos animó a reorientar las políticas activas de empleo.

El elevado déficit público y la consecuente acumulación de la deuda, que ya roza el 120% del PIB, es actualmente una necesidad para evitar males mayores tanto para las empresas como el empleo en España. Así lo defendió ayer el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, durante su intervención en el desayuno empresarial organizado por Institución Futuro en el hotel Tres Reyes. No obstante, recomendó a las autoridades políticas que evitaran medidas indiscriminadas y focalizaran sus esfuerzos en apoyar a “los hogares más vulnerables y los sectores empresariales más afectados”. Asimismo, reclamó que las respuestas que articulen tanto el Gobierno central como los autonómicos tengan “carácter temporal y selectivo”, ya que, de lo contrario, se aumentará el riesgo de un “incremento de la presión inflacionista”.

Pero, si bien este esfuerzo financiero resulta inevitable, Hernández de Cos animó a las diferentes Administraciones Públicas a diseñar “cuanto antes” programa de consolidación fiscal que deberían aplicar en cuanto esté “consolidada” de nuevo la recuperación económica. “Hay que mandar un mensaje contundente de compromiso con la estabilidad presupuestaria”, reclamó. El gobernador también pidió “ambición” para continuar con “las reformas estructurales” que atajen “el elevado paro y la baja productividad”.

 

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