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El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha afirmado que los efectos de la guerra en Ucrania van a suponer “un incremento adicional de las tensiones inflacionistas” y ha avanzado que en marzo se va a registrar un dato “particularmente negativo, un repunte de la inflación muy significativo”.

La vicepresidenta primera y titular económica, Nadia Calviño, ha confirmado en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros que estaba “totalmente de acuerdo” con las previsiones del gobernador, Pablo Hernández de Cos, sobre una inflación arrastrada por la “tendencia alcista de la guerra y el efecto base”. “Dado que nos encontramos ante un shock de oferta, la medida adecuada no puede ser en ningún caso a una bajada generalizada de impuestos que lleve a un estímulo fiscal de la economía”

El Banco de España ha hecho una valoración de la política económica como plan de choque a la crisis inflacionista y frente al impacto de la guerra en Ucrania. El banco central, en el apartado de política fiscal nacional, pide focalizar las medidas en los hogares, empresas y sectores más vulnerables, de forma temporal y selectiva. Además, para esquivar una espiral de precios, valora evitar el “uso generalizado” de la indexación automática de rentas al IPC, donde se incluirían las pensiones.

El impacto sobre las cuentas públicas es uno de los principales debates, además de la eficiencia del impacto de las medidas. El Banco de España explica que estas medidas “deben acompañarse de un diseño temprano y, una vez que la recuperación esté asentada, de la implementación de un programa de consolidación a medio plazo que permita reducir gradualmente el elevado endeudamiento público”.

Este control sobre el endeudamiento iría acompañado de un conjunto exhaustivo y ambicioso de reformas que aborden nuestros problemas estructurales y eleven nuestro producto potencial, lo que permitiría reducir también nuestro endeudamiento público.

El BdE no se olvida de los fondos de recuperación europeos y pide acelerar los proyectos que parecen haber quedado en un segundo plano desde que la crisis energética ha hecho especial mella. No solo de los proyectos de reparto del dinero, sino también insta a meter una marcha más a las reformas de las que dependen la llegada de la financiación europea.

En este sentido, el gobernador ha subrayado durante el desayuno informativo organizado por la Institución Futuro con motivo de su 20º aniversario, “la capacidad transformadora”. De hecho, ha señalado que prácticamente si se combinan las transferencias de fondos y los préstamos para la economía española, podrían suponer unos fondos similares a todos los fondos estructurales recibidos por España desde su entrada en la Unión Europea.

“Dada la experiencia del pasado de puesta en marca de fondos, sabemos que hay unos desfases de implementación que pueden ser importantes y que quizá en nuestras previsiones macroeconómicas no tuvimos suficientemente en cuenta”, ha explicado, para señalar que se ha reducido a unas décimas el impacto de estos fondos en la economía en 2021 porque su uso “había sido más reducido”.

No obstante, ha precisado que “cabe esperar que sea una traslación hacia delante del uso de los fondos”. “El objetivo no es correr para gastar los fondos de manera inadecuada, lo más relevante es que se utilicen para transformar verdaderamente la economía y eso exige una selección de los proyectos muy cuidadosa”, ha señalado.

Pacto de rentas
Por su parte, de Cos, ha indicado este martes en Pamplona, que la escalada de los precios energéticos se puede prolongar entre dos y tres años todavía, lo que derivará en una inflación que requiere de medidas, entre ellas un “pacto de rentas”.

Miembro también del consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE), Hernández de Cos ha apuntado que este pacto entre empresas y trabajadores debe servir para no perder competitividad, pero también ha pedido ayudas públicas para empresas y familias en peor situación, y un SMI que no supere la productividad individual para evitar efectos negativos en determinados colectivos, que de darse deberían llevar aparejadas políticas activas de empleo.

Ha recordado que antes de la guerra en Ucrania y tras las caídas de crecimiento por la pandemia se había entrado en una situación de recuperación económica que hacía ser “optimistas” pese al repunte de la inflación “más persistente” de lo previsto por elementos de ofertas y demanda, por cuellos de botella en el transporte internacional y la liberalización de las restricciones.

En este escenario se produce la invasión de Ucrania por parte de Rusia y la guerra que provoca una subida de precios de nuevo y una mayor exposición financiera del sector bancario, a lo que se suma el canal comercial con Rusia, que sufre un deterioro y eso incide en las cadenas globales de valor, y un incremento “brutal” de la incertidumbre que afecta a la confianza.

De esta forma, De Cos ha advertido que los efectos de la guerra en Ucrania van a suponer “un incremento adicional de las tensiones inflacionistas” y ha avanzado que en marzo se va a registrar un dato “particularmente negativo, un repunte de la inflación muy significativo”.

De Cos avanza un repunte de la inflación muy significativo este mes

Al mismo tiempo, ha vaticinado que la crisis para 2022 “generará un efecto negativo sobre el crecimiento económico” y ha explicado que, según distintos escenarios del BCE, la reducción del crecimiento de la zona euro sobre el escenario base será de entre un 0,5% y un 1,9% y el incremento de la inflación podría elevarse entre un 1,9% y un 3,9%.

Una respuesta europea
Por último, Hernández de Cos ha defendido “la necesidad de una respuesta europea” a los efectos de la guerra en Ucrania, de la misma forma que la crisis provocada por la pandemia de Covid-19 se afrontó de manera común. Así, ha asegurado que “esta crisis necesita una respuesta similar porque la narrativa sobre su origen y efectos no es muy distinta de la crisis de la pandemia, es una crisis exógena, común, que nos va a afectar a todos”. “Sería muy importante una respuesta europea, con una mutualización de los gastos necesarios para afrontar la crisis. Hay que aliviar el efecto sobre empresas y sectores que están afectados por la crisis y sobre las familias más vulnerables”, ha asegurado.

Hernández de Cos ha situado la necesidad de la respuesta europea en el “corto plazo”, pero también ha defendido la importancia de adoptar medidas para el medio plazo “como consecuencia de los cambios geopolíticos de carácter más permanente”. “Europa tiene que ganar autonomía en términos energéticos y en términos de defensa”, ha dicho, para señalar que esos gastos “deben ser realizados de manera común”.

Además, el gobernador ha afirmado que esta situación es “una nueva oportunidad para seguir avanzando en algunos elementos de la integración europea que sabemos que no están acabados y que ante cualquier perturbación se muestran como problemáticos”. Como ejemplo, ha explicado que “la unión bancaria es incompleta porque no tenemos un deposito de garantías común”.

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