Actualidad Económica, 31 de octubre de 2008
Julio Pomés y Ana Lorenzo, miembros del Institución Futuro
1. Consumo familiar: El efecto reloj de arena 2. Pobreza global: intervención del estado vs. iniciativa privada 3. Crisis financiera: 2008 no es 1929

 


Consumo familiar: El efecto reloj de arena


José Luis Nueno, miembro de la American Marketing Association, diserta sobre la nueva estrategia de El Corte Inglés con la creación de su marca blanca, Aliada. Según el gurú del consumo, el conglomerado “debe de estar perdiendo ese tráfico vital para el desarrollo de su negocio, porque una parte cada vez mayor de nuestra clase media sólo sale de compras para aprovisionar aquello que es imprescindible”. Por eso, ante la contracción del consumo discrecional sólo aumentará la afluencia de sus patronos tradicionales ofreciendo productos de primera necesidad a precios competitivos. Según el profesor del IESE, detrás de Aliada está el efecto reloj de arena, el proceso de descuelgue de la clase media desde sus niveles de bienestar tradicionales a otros más precarios. Como la arena de un reloj, se cuela por el cuello de la ampolleta superior y se precipita hacia segmentos económicamente debilitados. Incómoda ante esta expectativa, la clase media se resiste a esta caída: como no puede recurrir al crédito, la bolsa o el sector inmobiliario para prosperar económicamente, lo hace con el ahorro, que se le resta al consumo.


 

Pobreza global: Intervención del estado vs. iniciativa privada

¿Es necesario el apoyo del Estado para que un país supere una situación de pobreza? William Easterly, del think tank Brookings Institución, considera que no y alega que apenas se han obtenido resultados en más de sesenta años de apoyo estatal. El investigador critica que las instituciones internacionales como Naciones Unidas o el Banco Mundial sigan apostando por una estrategia estatal que no aporta novedades. El investigador, por su parte, descarta la intervención de los gobiernos y pide un cambio de enfoque para dar paso a la iniciativa privada. En su argumentación recuerda que los pocos ejemplos de países pobres que han logrado dar un salto importante han ido por este nuevo camino. Éste el caso de los llamados tigres asiáticos, además de Chile, India y Turquía. En su opinión, la clave del éxito en estos países ha sido su apuesta por los emprendedores y la iniciativa personal de la población.


 

Crisis financiera: 2008 no es 1929

Existen muchos economistas, como Xavier Sala i Martín, que consideran que esta crisis no representa el final del capitalismo ni una gran depresión como la de 1929. Así, el profesor de la Columbia University cree que  la situación de 2008 y la del crack del 29 es bien distinta: entonces los depósitos bancarios no estaban asegurados y millones de americanos perdieron sus ahorros al agotarse los recursos bancarios. Además, en el 29 el sistema monetario se basaba en el patrón oro, que impedía que la Reserva Federal aumentara la liquidez del sistema si no incrementaba previamente sus reservas de ese metal. Por el contrario, en 2008 todos los bancos centrales están imprimiendo dinero para dotar de liquidez al sistema financiero. En el 29, había deflación (los precios y salarios bajaban continuamente), sin embargo ahora hay inflación. En 1929, la renta per cápita de EE.UU. era de unos 6.000 dólares (precios actuales) y en la actualidad supera los 36.000. En 1929, EE.UU reaccionó promoviendo la compra de productos americanos, que desembocó en una guerra comercial. Ahora, hay raros casos de proteccionismo como salida a la crisis.

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