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Cada empleo de alta cualificación genera una media de cinco empleos auxiliares adicionales, de aquí la importancia que tiene la gestión del talento.

 

Hace unas semanas José Javier Muguerza publicaba una carta al director en Diario de Navarra en la que se lamentaba de la cantidad de jóvenes navarros que salen de nuestra región para trabajar: más del 60%, titulados universitarios. Estas salidas no se compensan con los profesionales que vienen de fuera a trabajar a Navarra, con lo que el saldo neto es muy negativo, el peor de España. Es clave que tengamos la capacidad de reforzar nuestra fuerza laboral con perfiles que ayuden a nuestras empresas a generar e incrementar su competitividad a nivel global. No puede obviarse que cada empleo de alta cualificación genera una media de cinco empleos auxiliares adicionales, de aquí la importancia que tiene la gestión del talento. Ésta será la única forma de crecer teniendo una economía de primer nivel.

 

En un mundo globalizado, los territorios compiten cada vez más por darse a conocer y posicionarse como lugares atractivos para vivir, trabajar y disfrutar. ¿Cómo hacerlo? Creando una ventaja competitiva sostenible que se identifique con Navarra. Otros ya se han dado cuenta y han empezado a hacerlo. En el caso de Vizcaya y para ciertos profesionales, no importa de dónde procedan, existen ayudas durante los seis primeros años de exención del 15% del rendimiento del trabajo. Igualmente se permite la deducción de un 20% de gastos que tienen que ver con el traslado al puesto de trabajo, como gastos de viaje, mudanzas, alquiler de vivienda… incluso de los gastos de escolarización de los hijos.

 

Con estos territorios son con los que tenemos que competir. El Gobierno de Navarra debe hacer uso de todas las herramientas a su alcance para apoyar el desarrollo y sostenibilidad de la sociedad, así como la competitividad de sus empresas y el bienestar de sus ciudadanos.

 

A los profesionales se les atrae por el salario y por el desarrollo profesional que puedan encontrar en las empresas. También resulta importante la flexibilidad en el trabajo, la cultura internacional en las organizaciones, la conciliación entre la vida laboral y familiar, así como el trabajo de la pareja y la familia.

 

¿En qué situación nos encontramos? Tenemos casi todo por hacer y mientras tanto, desde enero de 2020 a junio de 2021, diez empresas tecnológicas han trasladado su actividad y su domicilio de Navarra. Su volumen de negocio, de casi 578 millones de euros, no se vio compensado con las compañías que llegaron, que a pesar de ser trece, tan solo facturaban 1,9 millones de euros. El balance, por tanto, de 576 millones de euros negativos, resulta desolador. Más aún el hecho de que se produzca en un sector tan intensivo en conocimiento y generador de empleo cualificado.

 

Acercarse a las empresas y entender sus necesidades y problemáticas es el paso necesario para que, desde las Administraciones públicas, se facilite el desembarco de nuevas compañías, se frene la salida de las existentes y se ayude a que éstas sean más competitivas y generen más empleo. Así se logrará una región atractiva para invertir y para que la atracción de talento resulte sencilla. Mucho se habla de la calidad de vida de la que disfrutamos en Navarra; eso ya lo tenemos. Lograr una Administración ágil y eficiente, con estabilidad jurídica que no cambie las reglas a mitad de juego, así como favorecer al acceso a la vivienda, serían otros factores clave.

 

Qué decir de la fiscalidad navarra. Desde varios sectores se lleva años reclamando una fiscalidad competitiva, que no deje a la región en peores condiciones que el resto. El último en denunciarlo ha sido el presidente de la empresa Viscofan, José Domingo de Ampuero y Osma, quien ha calificado de “disparatados” los tipos de patrimonio y renta. Si Navarra tiene las competencias sobre esta área debería ofrecer siempre, sin excepción, las mejores condiciones, para así conseguir la ansiada atracción de talento.

 

Además, en la Comunidad Foral contamos con tres universidades de primer nivel; dos de ellas públicas. Conseguir que ese alumnado tenga posibilidad de trabajo de calidad acorde a sus intereses en Navarra y que, por tanto, baraje como posibilidad real el quedarse en su tierra es prioritario. Saber hacia dónde va el mercado y sus necesidades hará que la formación esté alineada con la empresa en lo que a necesidades de personal se refiere. No nos podemos permitir formar a profesionales que no encuentran empleo en la Comunidad Foral.

 

Recientemente el Gobierno de Navarra ha presentado dos proyectos para la atracción y retención de talento científico y tecnológico. Incluyen la oferta de contratos predoctorales y de investigadores de trayectoria internacional. Ambos financiados entre la Unión Europea y el Gobierno de Navarra. Asimismo, se quiere lanzar una convocatoria gestionada con fondos europeos, para incorporar talento investigador joven en el sistema Navarro de Innovación. Buenas iniciativas que deben venir acompañadas de atracción y retención de talento en otros sectores de futuro para Navarra, que habrá que definir.

 

Ha llegado el momento de actuar. Se va a presentar en breve el Proyecto de Ley de Presupuestos para el año 2022. Aprovechemos para que todo este apoyo que necesitan las empresas y los profesionales se vean reflejados en dicha Ley. Ojalá incluya los aspectos antes mencionados y tenga en cuenta la opinión de las empresas navarras, por el bien de nuestra tierra.

 

José María Aracama Yoldi Presidente del think tank Institución Futuro

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