Los navarros, de nuevo en desventaja

Los navarros, de nuevo en desventaja

Diario de Navarra, 29 de octubre de 2017
Miguel Ángel Oneca, miembro de Institución Futuro

Hace unos días amanecíamos con la noticia de que el cuatripartito está debatiendo reducir o incluso eliminar las ventajas fiscales de los planes de pensiones. Una medida que afectaría a entorno a 65.000 navarros que realizan aportaciones a sus planes de pensiones, lo que se corresponde a casi un 15% de los contribuyentes.

Recordemos que desde hace dos años el Gobierno de Navarra ha ido reduciendo paulatinamente los límites de las desgravaciones y que, en la actualidad, Navarra ya está en el último lugar en España en lo que a ventajas fiscales de las aportaciones se refiere.

Podemos e Izquierda-Ezkerra argumentan que el objetivo es mejorar las pensiones públicas en vez de fomentar el sistema privado. Pero ese razonamiento tiene un fallo de base, aunque no muchos se atreven a admitirlo dada su impopularidad: el actual sistema de pensiones es inviable y necesita reformarse. No lo digo solo yo; las cifras así lo demuestran.

El sistema de Seguridad Social depende, entre otros factores, del envejecimiento de la población española –España ha alcanzado en 2017 un nuevo récord de envejecimiento con 118 mayores por cada 100 menores de 16 años-, de la natalidad de nuestro país –en 2016 se registró la cifra más baja de nacimientos desde 2001- y del aumento de la esperanza de vida de la sociedad. Pese a que la mortalidad ha descendido, en 2016 España tuvo un saldo vegetativo (nacimientos menos defunciones) negativo, lo que demuestra que los nacimientos que se producen son insuficientes. Esta situación se ve agravada por la elevada tasa de paro que sufrimos en estos momentos.

España va a dedicar este año 140.000 millones de euros para pagar las pensiones, una cifra récord. Y el déficit de la Seguridad Social no va a bajar de los 18.000 millones. Un reciente estudio de PriceWaterhouseCoopers, basado en encuestas a expertos, directivos y empresarios, indicaba que el 86% considera que al actual sistema de pensiones no le quedan más de 10 años de vida. El 63% cree que el sistema no es viable y que tendrá que ser sustituido por otro que garantice su sostenibilidad. Pese a quien pese, va a haber que reformar estructuralmente nuestro sistema de pensiones. Decidir cómo hacerlo será otro cantar.

A corto plazo la inviabilidad del sistema va a exigir, según muchos expertos, introducir medidas fiscales orientadas a incentivar el ahorro privado, especialmente en planes de pensiones. Precisamente una medida totalmente contraria a la que estudia el cuatripartito navarro.

Asimismo, habría que incrementar de manera progresiva el número de años de cotización para el cálculo de la base reguladora de la pensión de jubilación, desincentivar la jubilación anticipada y fomentar la ampliación voluntaria de la vida laboral por encima de los 67 años, además de promover medidas de apoyo a la natalidad, de incorporación de la mujer al mercado laboral y ayudas fiscales a las familias.

A largo plazo, muchas entidades tan respetables como el Círculo de Empresarios proponen transformar de manera progresiva el actual sistema de reparto en uno mixto basado en tres soportes. -El primero, orientado a garantizar un nivel de vida mínimo con unas pensiones básicas; -el segundo, un sistema de capitalización obligatorio al que contribuirían empleadores y trabajadores. En este sentido la presidenta de la Asociación Nacional del Seguro (UNESPA), Pilar González de Frutos, ha vuelto a pedir la implantación en España de un sistema de previsión social complementaria de adscripción por defecto en el que el trabajador es automáticamente adscrito a un entorno de ahorro-previsión por su empleador; y -el tercero, el actual sistema de aportaciones voluntarias a planes y fondos de pensiones. Precisamente para impulsar este último soporte habría que, una vez más, otorgarle un tratamiento fiscal más incentivador que el actual.

En este escenario no puede dejar de tenerse en cuenta que, por lo general, no existe en nuestro país una cultura financiera mínima. De ahí que muchos sean reticentes al sistema de capitalización. La solución debería pasar por fomentar la educación sobre finanzas personales y previsión hacia futuro y no por negar el problema.

Esperemos que los partidos navarros debatan en profundidad este asunto y no lleven a la práctica la supresión de la ventaja fiscal. Hay demasiado en juego, para nosotros y las futuras generaciones.

Miguel Ángel Oneca Eransus es fundador de Asena Correduría de Seguros, asociado a Willis Network y miembro del think tank Institución Futuro.

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