Necesidad urgente de un “rearme moral” en España

Autores

Archivo

2013
2012
2011
2010

Junio

2009
2008
2007
2006

BLOG DE INSTITUCIÓN FUTURO

¿De verdad somos un país corrupto tal y como piensa el 86% de los españoles en el último Barómetro del Instituto Elcano?
La ciudadanía española, desde mi punto de vista afectada por los últimos escándalos que día a día salpican la actualidad de nuestro país en los últimos meses, adquiera una visión pesimista y crítica sobre su propio país que hasta hace poco no tenía. La crisis y la corrupción han motivado que se deteriore nuestra propia imagen hasta el punto de que los españoles somos más críticos con nosotros que el resto de países, puesto que como también arroja el último Barómetro Marca España reaalizado también por el Instituto Elcano, tan sólo uno de cada tres extranjeros ve a nuestro país como corrupto y poco fiable.
Estas percepciones sociales afectan directamente sobre la conciencia fiscal de los españoles. Si bien es cierto que el fraude fiscal ha aumentado en los últimos años, según apuntan siete de cada diez españoles en el último Barómetro Fiscal del IEF publicado, la mitad de la población en este estudio afirmaba que los impuestos se pagan de forma correcta. Y según estos mismos datos, en los últimos años en España nos encontramos con un rechazo frontal del fraude fiscal por parte de los ciudadanos.
Sin embargo, todas estas cuestiones pueden se ven mermadas, afectadas y truncadas frente a un contexto en donde los españoles se autotconsideran corruptos (casi nueve de cada diez piensa así, según el Barómetro del Instituto Elcano). En un país como el nuestro en donde los niveles de economía sumergida son elevados pero en el que se había ido ganando la batalla contra la percepción de justificar el fraude, hecho insolidario y que afecta a todos, no puede ser que nos retrotraigamos siglos por hechos y noticias que deben verse como puntuales y desde luego como muy punibles.
Desde mi punto de vista, tanto la Administración Tributaria como el propio Gobierno han de emprender un “rearme moral” de los españoles con medidas comunicativas, informativas y educativas que consigan comprender: que los casos puntuales de corrupción son perseguidos y suponen importantes multas y cargos para los defraudadores; que la mayoría de los españoles son responsables con sus obligaciones tributarias; cuál es la importancia del pago de impuestos; y por último, la necesidad de informar a las edades más avanzadas en sus responsabilidades como contribuyentes y educar en aquellos más jóvenes sobre valores por el respeto por lo público y pagado con el esfuerzo de todos.
Los medios de comunicación tienen la obligación de informar, pero las insituciones públicas también deben hacer su propia labor informativa para no hacer caer en el desánimo, ¿no creéis?
Sigamos reflexionando…

Añade tu comentario

Hazte socio

Queremos saber tu opinión