Nos estafan porque somos unos catetos financieros

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BLOG DE INSTITUCIÓN FUTURO

“Hijo mío, no sé si te dejaré una gran fortuna, pero por lo menos te dejo este libro para que no te estafen: te explica cómo son los productos financieros, qué es una hipoteca, qué significa el TAE en un crédito al consumo y cuál es la filosofía de los impuestos”…
Esa debería ser la última voluntad de cualquier padre a sus hijos o a sus nietos. Y su mejor legado.
Sucede lo contrario: les dejamos dinero o propiedades (en el mejor de los casos) sin ninguna instrucción de cómo administrarlos. Por eso o lo dilapidan o les arruinan.
No hay peor preparación para la vida que la ausencia de conocimientos económicos. Cuando fundamos una familia, nos enfrentamos a una cuenta de resultados pero la mayoría piensa que sólo existe una partida: los gastos.
Por eso tantas familias se meten en aprietos económicos. O contratan productos financieros sin tener idea de lo que están firmando. O se entrampan con una hipoteca a interés variable olvidando que la palabra ‘variable’ significa que su hipoteca puede variar hacia abajo… o hacia arriba. O pasan por alto la letra pequeña de los servicios básicos como agua y luz. O se dejan llevar por su inexperiencia e invierten alocadamente en sellos, pagarés de Rumasa o chiringuitos…
Y así muchas cosas.
Catetos financieros
Esa carencia de cultura financiera es la que ha aprovechado muchos directivos de banca para colar basura financiera de alto riesgo. Y si además estimulan un poquito de codicia en el cliente (mira qué mono este tipo de interés), cebamos la bomba del arma financiera de destrucción masiva del futuro.
También, esa ignorancia es aprovechada por muchas empresas de telefonía o de cosméticos para abusar del clientes, y hasta por el Estado para cargar al ciudadano de impuestos más allá de lo soportable y legal.
Por eso es tan importante educar a los chicos ya en la escuela sobre economía y finanzas. Que aprendan las bases de la economía doméstica (por cierto, la palabra economía viene de oekonomikos, usada en un libro de Jenofonte para explicar la buena gestión de los asuntos del hogar). Y también la esencia de la economía de una empresa o de un país. No estaría mal que conocieran todo lo que hay que arriesgar para montar una empresa, y lo fácil que es fracasar.
¿Y alguien ha pensado en eso en los últimos 30 años? Pues no. Quienes han elaborado los libros de economía de nuestros chicos no se han preocupado de enseñar las claves del consumo, de una empresa, de los impuestos…. Más bien han sido ataques a los empresarios, filosofía económica, estructura del capital, historia de la lucha de clases y bastantes tonterías que no han servido para nada.
Hace años, cuando era director de la revista Capital, hicimos un análisis de los libros escolares dedicados a formar económicamente a nuestra juventud. Daba pena. Eran anticuados, con prejuicios ideológicos y sobre todo, no sabían explicar los términos básicos. Increíble.
La prueba de que esos libros eran malos que seguimos siendo un pueblo con una baja cultura financiera.
En el Reino Unido se ha creado una ONG para fomentar que se introduzca la cultura financiera en las escuelas y evitar que las futuras generaciones sean víctimas de las estafas. Se llama Personal Finance Education Group, y según declaró una portavoz a El País, les hubiera gustado que se introdujera la educación financiera mucho antes en su país, pero ‘las horas lectivas son limitadas”.

España da un paso
En España, esa semana el PP ha introducido una propuesta en la Comisión de Hacienda y Administraciones Públicas para que se enseñe economía y fiscalidad en las escuelas. Pero el PSOE ya lo había impulsado pues se firmó un acuerdo hace casi tres años entre el Banco de España, la Comisión de Valores y el Ministerio de Educación para impartir finanzas a los alumnos de tercero y cuarto de ESO. Este año ya son 411 centros.
Es muy poco todavía porque solo lo reciben 20.000 alumnos y los profesores dicen que es difícil abrir espacio para otra asignatura. Pues que quiten otra: de aprender esto bien, depende que esta generación sea más lista que las anteriores y no acepte basura financiera. Así, manejará mejor sus finanzas y este país será menos vulnerable.
Hay algunas iniciativas increíbles como los comics de José Sande y Carlos Calvo para enseñar economía y empresa a estudiantes de la ESO. Me parece una hazaña. (la portada de uno de estos cómics ilustra este post). Los jóvenes entienden mejor la cultura económica mediante las imágenes. Adelante.

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