Más empresarios

Se encuentra usted aquí

Autores

Archivo

2013
2012
2011
2010

Junio

2009
2008
2007
2006

BLOG DE INSTITUCIÓN FUTURO

Mar, 06/03/2012

Por Javier Troyas, presidente de Institución Futuro
Hace ya un tiempo el Círculo de Empresarios de Madrid publicaba un interesante informe en el que realizaba un claro llamamiento: en España hacen falta más empresarios. Así de sencillo, y a la vez harto complejo. ¿De dónde nace esta necesidad? De los principales desafíos a los que se enfrenta nuestro país: crear empleo y modernizar la estructura y el tejido productivo.
Aunque algunos opinen lo contrario, la solución a estos dos retos planteados no nos va a venir por parte del sector público. El papel de éste debería centrarse, cuando se trata de generar empleo, en crear las condiciones y contexto adecuados para el funcionamiento eficiente del mercado.
Como decía, la respuesta al problema se encuentra en la actividad privada. Y por tanto, las recomendaciones del Círculo de Empresarios, realizadas hace ya dos años, siguen estando de plena vigencia. La experiencia nos indica que el dinamismo empresarial es el principal motor de creación de empleo y crecimiento económico. Pero ¿cómo conseguir que determinados ciudadanos quieran arriesgar y poner en juego su patrimonio, o endeudarse, por un proyecto emprendedor, si existe además el lastre del desconocimiento y la insuficiente valoración hacia esa figura? Se une además el inconveniente de la poca aceptación que existe en nuestra sociedad al fracaso, y la estigmatización del mismo.
Las motivaciones que pueden llevar a una persona a ser empresaria son varias. El deseo de alcanzar logros, la auto-eficacia, la independencia o la necesidad de crear algo nuevo, importante y significativo, son sólo algunas. A ellas han de sumarse otras características personales, como la valía profesional, la flexibilidad, la seriedad y la honradez. Y por supuesto, mucho arrojo al creer en su proyecto y al defender su profesión de empresario frente a la sociedad. No podemos obviar que, a raíz de la crisis, muchos directivos han sido objeto de duras e inmerecidas críticas, cuando en realidad, si se han dado casos de corrupción o falta de ética en la empresa, han sido cuestiones concretas e individuales, que no deberían hacerse extensivas a toda la profesión.
Todas estas características y valores personales que, a mi entender, cualquier emprendedor o empresario debería tener y poner en práctica, las poseen muchos de los empresarios de nuestra tierra. Y hoy me gustaría destacar de manera especial la labor de uno de ellos: la de José León Taberna, quien el pasado 24 de enero recibió el premio al Empresario del Año.
José León supo en su día transformar un pequeño negocio familiar en un gran grupo industrial como lo es hoy Panaderías Navarras (Panasa). A lo largo de más de 40 años de trayectoria profesional ha sabido, sin estridencias ni polémicas, liderar un proyecto exitoso que en la actualidad exporta a más de 20 países y da trabajo, directa e indirectamente, a 2.000 personas. Su labor la ha realizado basándose en unos principios sólidos, de los que destacaría su capacidad de consenso, su discreción y su altruismo. Conozco al galardonado desde hace muchos años, y les confieso que es para mí todo un ejemplo tanto a nivel profesional como personal.
Volviendo a la pregunta que formulaba con anterioridad sobre cómo motivar a los ciudadanos para que se atrevan a plantearse la apasionante aventura de emprender, respondería que siempre es positivo observar y aprender de quienes han acometido esa labor en el pasado. De los que han salido triunfantes y de los que han tropezado. Todos ellos pueden ser una grandiosa fuente de inspiración y motivación. Porque, como suele decirse, es mejor arrepentirse de lo que se ha hecho que lamentarse por lo que no se llevó a cabo. Sin miedo al fracaso, como José León.

Añade tu comentario

Hazte socio

Queremos saber tu opinión

Password: