Comunicacion y Coaching I

Se encuentra usted aquí

Autores

Archivo

2013
2012
2011
2010

Junio

2009
2008
2007
2006

BLOG DE INSTITUCIÓN FUTURO

Hay temas que por tiempo que pase siguen siendo actuales y estando de vigencia, uno de los cuales y sobre los que ya escribí en su día es el de La Comunicacion; volvemos a tratar este tema en esta y las siguientes entradas.
A raíz de un proceso de Coaching en el que me encuentro inmerso en una empresa, donde uno de sus Talones de Aquiles es la COMUNICACIÓN, he decido dedicar este y algún otro artículo a LA COMUNICACIÓN en las empresas, piedra angular de todo buen desarrollo.
No es la primera vez que me oís hablar de lo fundamental que en mi opinión es la COMUNICACIÓN dentro de la empresa, con independencia del tamaño de esta. Pues bien, este artículo trata sobre la COMUNICACIÓN desde un punto de vista un poco más técnico si cabe.
Creo imprescindible para mantener una buena relación – comunicación con el exterior (clientes, proveedores, etc.) debemos tener en primer lugar unas excelentes relaciones – comunicaciones internas. Aquí sí que no hay cabida para aquello de “…en casa del herrero cuchara de palo…” Y a día de hoy, comunicarse, no es tan solo sinónimo de hablar; a día de hoy las empresas tienen a su disposición otros muchos canales y vías de comunicación: Intranet, megafonía, tablones de anuncios, internet, radio, televisión, etc. Todo es comunicación, y ha de ser coherente; por eso la comunicación ha de ser clara y orientada a quien se dirige, adecuada al receptor e interlocutor.
Por eso a menudo vemos empresas que comunican diferentes cosas, a través de distintos medios, creando así una falsa sensación de desorden; y no digamos nada cuando esto ocurre a nivel interno a la hora de comunicarse con los colaboradores y los empleados. Cuántos de quienes leéis, no habéis tenido la sensación de que en vuestra empresa a la hora de comunicarse algo (una decisión estratégica por ejemplo) la información iba pasando de unos a otros a modo del juego infantil del disparate; se inicia diciendo una cosa…y vete a saber qué es lo que le llega al último.
Puede resultar “cómico” leerlo aquí, pero ocurre, y mucho más a menudo de lo que nos gustaría. La comunicación (interna-externa) se divulgue a través del medio que se divulgue; debe unirse y ofrecer, por pura estrategia, una continuidad que busque la relación directa y fluida entre la empresa (y sus marcas, productos, servicios…) y las personas a las que se dirige (empleados, potenciales compradores, prescriptores, etc.).
Por tanto, es importantísimo que haya UNIDAD DE CRITERIO en las comunicaciones que una organización dirige a sus dos principales “oyentes”: el cliente interno (los empleados) y el cliente externo (los compradores o consumidores). De esta forma se conseguirá y mantendrá la credibilidad, algo tan importante en la imagen que ofrece una empresa. [¿Cuánto tiempo se tarda en crear, alcanzar, conferir una imagen a una empresa…y cuánto tiempo se tarda en echarla por tierra?].
Dicho de otro modo, las buenas relaciones públicas comienzan por dentro. Los fallos en la comunicación con el personal generan:
· Inactividad.
· Ineficiencia.
· Producción reducida.
· Apatía.
· Bajas laborales
· Alto nivel de rotación en el personal.
En suma; estos y otros problemas que afectan de manera negativa a la imagen empresarial. Como muestra, aquí transcribo los resultados obtenidos de un muestreo realizado entre 500 empresas y que reveló los siguientes puntos críticos:
• La mayoría de los empleados prefieren comunicación cara a cara con su supervisor directo.
• Si los supervisores no se comunican satisfactoriamente, el personal percibe a la alta directiva fuera de su alcance y, por ende, como algo negativo.
• Los empleados se muestran muy críticos por la negatividad de la alta dirección a escucharles o darles seguimiento a sus ideas.
Esto es; sigue siendo más efectiva la comunicación directa; (pero también hemos de pensar que en pequeñas y medianas empresas, esto es posible, pero quizás no lo es tanto en grandes empresas). En la comunicación (interna – externa) tan ó más importante que transmitir nuestro mensaje; es escuchar al cliente externo e interno, y pararnos, dedicar tiempo a escuchar sus opiniones y pareceres y sobre todo a contratar si ha comprendido lo que queríamos transmitir…sino…de qué nos ha servido.
Aquí no vale con lo que se hace a menudo, de quienes estáis leyendo quienes habéis oído esto en vuestra empresa…”yo ya lo he dicho…si no me has/han entendido el problema es tuyo/suyo…”. Pues no; no vale, si no se entiende, por ambas partes, por quien comunica y por quien recibe la comunicación, hay que esforzarse; ha de pasarse a “…si no lo entiendes… pregúntamelo y trataré de explicártelo de tal forma que nos entendamos…”
NO BASTA CON COMUNICAR. NO BASTA CON OIR. HAY QUE HACERSE ENTENDER. HAY QUE ESCUCHAR.

Añade tu comentario

Hazte socio

Queremos saber tu opinión

Password: