Liderando el Crecimiento Económico (uno)

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BLOG DE INSTITUCIÓN FUTURO

Es el individuo que lleva a cabo las innovaciones que provocan el progreso de la sociedad capitalista. El emprendedor no tiene por qué ser el inventor de una mercancía o el introductor de algún proceso ni el que aporta el capital (Edison no inventó la bombilla). El aspecto diferenciador único del emprendedor es el Liderazgo y no la propiedad de los medios productivos o el capital.


Pocos quieren ser emprendedores. La inmensa mayoría de los jovenes (y de la sociedad en general) prefiere ser funcionario o trabajar para una gran empresa. Los pocos que se deciden por el emprendimiento lo hacen básicamente por dos motivos: emprenden por necesidad o por oportunidad. Los primeros son los que tratan de conseguir un trabajo por cuenta ajena, pero por distintos motivos no lo encuentran o lo que hayan no es de su agrado. Es lo que se conoce vulgarmente por autoempleo. Los segundos detectan oportunidades de negocio, bien sea por heredar una empresa familiar, por encontrar un nuevo nicho de mercado en auge, por vocación,... o sencillamente quieren enriquecerse. Ésta última motivación suele estar mal vista en nuestra sociedad.

El emprendedor, en cuanto que se queda con el beneficio de su empresa, tiene el estigma de “ilegitimo aprovechado”. La consideración de usufructo no merecido se le aplica desde que lo denunciara Karl Marx con su célebre “alienación del trabajador”, el cuál se frustraba al ser hurtado del fruto de su esfuerzo productivo. La parte que le falta a la reflexión anterior es que en caso de pérdidas el emprendedor responde de ellas en primera persona. Y que si cobra beneficios es porque se arriesga para conseguirlos. Como decía Adam Smith “No hemos de esperar a que nuestra comida provenga de la benevolencia del carnicero, ni del cervecero, ni del panadero, sino de su propio interés”. El panadero trabaja para que tengamos el pan de cada día, a tiempo y de calidad. Porque si no lo hace así nos iremos a la panadería de enfrente y aquél tendrá que cerrar. Como conclusión tendremos pan de calidad a un precio adecuado.

Lógicamente el interés propio, el egoísmo que mueve al empresario capitalista tiene un límite. Funciona hasta cierto punto. “El mundo tiene suficientes recursos para colmar las necesidades de toda la especie humana,… pero insuficiente para colmar la codicia de un solo hombre”. Sabias palabras de Ghandi que me hacen recordar a uno de los antihéroes capitalistas más famosos del cine. Gordon Gekko (Michael Douglas en Wall Street I) y su famoso discurso “Greed is good” (la codicia es buena) http://www.youtube.com/watch?v=84th6YwtA0w. Paradigma de mentiroso, manipulador de mercados, beneficiario de información privilegiada y carroñero despiadado. En el mundo, por desgracia, también existen tipos como éste.

La realidad supera la ficción. “Así como existe un mínimo de necesidades humanas por debajo del cuál la vida resulta imposible, no existe prácticamente ningún límite superior para los deseos humanos” Carlo M. Cipolla. No obstante, no podemos condenar un sistema porque existan miembros indeseables que lo usen para hacer el mal. Debemos protegernos de los que se aprovechan de las debilidades del sistema para satisfacer sus más bajos instintos. Un sistema judicial que protega la propiedad privada y que castigue duramente a estos ladrones de guante blanco. Por desgracia, suelen tener los mejores abogados. Al librarse algunos de purgar por sus abusos, dan razones a los que no creen en el sistema para criticarlo, y tienen razón.

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