Como el agua y el aceite

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BLOG DE INSTITUCIÓN FUTURO

Efectivamente, ya están aquí. Digo que ya tenemos designados a los candidatos que encabezarán las listas que concurrirán a las próximas elecciones autonómicas de mayo. Es una lástima que se tengan que votar listas cerras y bloqueadas en vez de personas... Sin embargo, creo honestamente que sería un error desdeñar esa próxima cita electoral por la cantidad de factores novedosos o, al menos, decisivos que se pueden plantear. El fundamental, en mi opinión, aclarar para dónde tira Navarra o, mejor dicho, queremos que tire los electores.
 
Lo siento. Hoy no toca hablar de politiquerías ni mucho menos de alianzas postelectorales. Bien es cierto que esos posibles pactos no sólo van a decidir muchos de los votos que se depositen en las urnas e, incluso, sean esenciales para definir la estrategia del nuevo Gobierno que salga en mayo. Pero, ahora, en estos momentos, hoy, estamos en octubre y todavía hay tiempo para eso.
El tema es que, tras asistir al Meeting You celebrado la semana pasada en la Confederación de Empresarios de Navarra, hubo dos reflexiones del ponente, Juan Londoño, que me gustaría trasladaros porque es justo lo que hoy echo en falta en muchas de las propuestas que empiezan a plantear los candidatos a quienes tenemos que votarlos.
Dichas reflexiones son: "el compromiso no lo da ni el salario ni la trayectoria seguida hasta la fecha en la empresa" y, sobre todo, "el compromiso es el sentido que tiene para mi vida ir al trabajo". Me explico.
Yo pienso que se equivocan quienes plantean el debate en términos puramente materiales. Navarra cuenta (aunque no lo sepa vender) con un nivel de calidad de vida envidiable porque, pese a la crisis, está generalizado. Existe una concepción de confort y prosperidad razonable, insisto, pese a los malos momentos que vivimos y que aprieta, sobre todo a esas cuarenta mil personas que están en paro.
Vale. Pero lo que tiene que plantearse el nuevo Ejecutivo que salga tras mayo no es el tema calidad de vida. Es como el salario. YA NO SE PUEDE DAR MÁS DE SÍ o, eso es lo que yo creo. Lo que interesa y en lo que se debería poner el acento es que, tras mayo, va a existir un proyecto "llamémosle X" que va a permitir a la gente de esta tierra hacer algo que le resulta extraordinariamente difícil llevar a cabo en este mismo momento. PARTICIPAR.
Hablando en plata. La sensación de ahogo, de corralito, de que siempre están los mismos y son los mismos los que se lo llevan crudo es ya insoportable. Mi voto irá a quien me ofrezca una oportunidad. A quien escuche mis propuestas de mejora, sean buenas, malas o un simple error. Eso es lo que, lamentablemente, todavía no estoy oyendo a ningún candidato y lo que debiera ser el debate electoral.
No si éste de aquí se va a arrejuntar con aquel de alli porque ambos son como el agua y el aceite o si vamos a recuperar calidad de vida o no la vamos a recuperar. Yo quiero crear, aportar, debatir, criticar (y que no me miren mal por ello o, peor aún, que no me pongan una crucecita al lado del nombre). ¿Es mucho pedir? ¿Me dejarán hacerlo después de mayo?

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