Negociación del Convenio Económico

Se encuentra usted aquí

Autores

Archivo

2013
2012
2011
2010

Junio

2009
2008
2007
2006

BLOG DE INSTITUCIÓN FUTURO

Dice Miguel Sanz que Navarra es inviable económicamente y que hay que renegociar el Convenio que mantiene con el Estado. ¡Bienvenido!, pero por qué se produce esta demanda ahora y cuáles han sido sus causas...

Tal y como detalla este informe, la Administración pública de Navarra no sólo es cara sino que, además, ha vivido un proceso de crecimiento continuo estos últimos años que no ha repercutido, precisamente, en un aumento proporcional del nivel de calidad percibido por los ciudadanos y, por ende, pagadores de la misma. Más bien, al contrario.

Las quejas son notorias, sobre todo entre un sector privado que ve cómo unas sociedades públicas o semipúblicas, cada vez más grandes y más beneficiadas, se convierten en su primer y peor competencia. Ya sea en la ventanilla de solicitud de ayudas o en la adjudicación de contratos, la concurrencia y el problema está ahí.

Ese factor, unido a un principio de gestión que afirma que "todo gasto variable se convierte en estructural con el tiempo si no se controla", ha provocado la situación de inviabilidad de la que ahora advierte el presidente navarro.

Así que, es de agradecer a Miguel Sanz que plantee uno de los debates que debieran estar presentes en los próximos comicios autonómicos y que se pueden resumir en la siguiente cuestión: ¿qué tipo de Administración pública queremos tener en Navarra?

Esa pregunta es fundamental y también éstas otras: ¿Quién fiscaliza la actuación de las sociedades públicas y por qué no se conocen esos resultados? ¿Por qué no se les obliga a competir fuera de Navarra si su nivel y prestigio es tan alto? ¿Qué se ha hecho para fomentar un espíritu realmente emprendedor que evite que los alumnos de FP y de nuestras Universidades aspiren a un puesto de bombero, policía foral o municipal, dicho con todo el respeto que merecen estas profesiones?

De todo esto habría que hablar, ¡claro que sí!, y no del "mardito parné" que es, a lo que parece, querer optar el iniciador de esta controversia sin querer entrar en otras interpretaciones menos confesables...

Añade tu comentario

Hazte socio

Queremos saber tu opinión